La estación que vigila el cielo y ahora su servicio nocturno pende de un hilo
Una estación meteorológica única en su zona mantiene la cobertura las 24 horas, pero un ajuste nacional amenaza con dejar sin vigilancia el turno noche. ¿Qué pasará con la información vital para aviones y campos?
Una estación meteorológica clave mantiene su plantel completo, pero la continuidad de su servicio nocturno está en peligro inminente. El ajuste nacional en el Servicio Meteorológico, con más de 140 despidos, amenaza con romper una cadena de información vital para la seguridad aérea y el agro.
Según informó el medio Diario Democracia, la delegación local se posiciona como un punto estratégico dentro de la red meteorológica bonaerense. Es la única en su zona que sostiene cobertura las 24 horas, los siete días de la semana.
Especialistas advierten que la eventual pérdida del turno noche implicaría una ruptura en la cadena de información técnica. Esta información es clave tanto para la seguridad aeronáutica como para la actividad agropecuaria.
Actualmente, la estación de Junín cuenta con siete trabajadores. Tres son de planta permanente, tres están contratados bajo distintas modalidades y un efectivo militar se retirará a fin de año.
Si bien hasta el momento no se registraron cesantías en la ciudad, el temor radica en la posible no renovación de contratos. Esto reduciría la dotación al mínimo y haría inviable sostener la operatividad completa.
¿Qué hay detrás del ajuste?
El proceso de ajuste está enmarcado en la política de “modernización” del Estado que impulsa la administración de Javier Milei. Contempla una reducción significativa del personal del SMN, que pasaría de unos 780 empleados a poco más de 500 en los próximos meses.
Las directivas provienen de áreas como el Ministerio de Defensa y la cartera de Desregulación y Transformación del Estado. Desde el sector gremial, la preocupación crece.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en el SMN convocó a un paro activo para el viernes 24 de abril, entre las 5 y el mediodía. Esta medida podría afectar la normalidad de los vuelos en todo el país, con excepción de operaciones sanitarias o humanitarias.
Un equilibrio delicado
En este escenario, la situación de Junín refleja el delicado equilibrio entre sostener un servicio considerado esencial y el avance de un ajuste. Según advierten los trabajadores, esto podría tener consecuencias directas en la calidad y continuidad de la información meteorológica.
“Si perdemos un solo turno, se rompe la cadena de información. No se trata de llenar una planilla; se trata de vigilar el cielo”, señalaron fuentes cercanas a la estación local. La incertidumbre sobre el futuro del servicio nocturno mantiene en vilo a la comunidad que depende de estos datos.