La estafa que golpeó a una familia en duelo: pagaron por años un sepelio que nunca existió
Descubrieron la verdad demasiado tarde. Una familia pagó por años un servicio que creían real, pero cuando la muerte llamó a su puerta, se encontraron solos y estafados. ¿Cómo pudo ocurrir esto?
Una familia cordobesa enfrentó la peor de las desilusiones en medio del dolor por la pérdida de su madre. Tras años de pagos, descubrieron que la funeraria con la que tenían un contrato era un completo engaño, dejándolos desamparados en el momento más crítico.
El cruel desenlace se produjo el pasado 15 de marzo, cuando falleció la mujer. Su hija, Rosana López, intentó infructuosamente contactar a la cochería para que activaran el servicio pactado. Las llamadas no fueron respondidas, iniciando una angustiosa cadena de descubrimientos.
La desesperante búsqueda de una empresa fantasma
Con el correr de las horas, la preocupación inicial se transformó en desesperación. La empresa no daba señales de vida. El número 0800, promocionado como disponible las 24 horas, nunca funcionó. Decididos a encontrar respuestas, la familia se dirigió a la dirección que figuraba en los folletos de la funeraria.
Lo que encontraron en ese lugar los dejó helados. En vez de una oficina de servicios fúnebres, había una ferretería. No existía rastro alguno de la compañía con la que habían firmado un contrato y de la que descontaban mensualmente el pago de la jubilación de la fallecida.
“Fue una estafa, nadie se hizo cargo”
En una entrevista con El Doce, Rosana López relató con conmoción el calvario que vivieron. “Fue una estafa, nosotros perdimos a mi mamá y empezamos a llamar porque necesitábamos que se hicieran cargo”, expresó la mujer, quien aún no puede creer lo sucedido.
La familia había confiado plenamente en el vendedor que años atrás les ofreció el plan. “Nos hablaba con mucha seguridad y confiamos”, lamentó Rosana, revelando que durante todo ese tiempo los pagos se realizaban mediante débito automático desde la pensión de su madre, lo que les daba una falsa sensación de formalidad.
La humillante necesidad de pedir ayuda
Ante la absoluta falta de respuesta de la empresa fantasma, la familia se vio obligada a resolver la situación por sus propios medios, en medio del luto. “Tuvimos que pedir ayuda a la Municipalidad”, explicó la nieta de la víctima de esta estafa.
La joven destacó la frustración acumulada: “Siempre nos decían que estaba todo al día y cuando lo necesitamos no apareció nadie”. La promesa de un servicio garantizado se esfumó cuando más la necesitaban.
No son los únicos: una red de engaño
Lejos de ser un caso aislado, la familia comenzó a recibir mensajes de otras personas estafadas de manera similar a través de las redes sociales. Estas víctimas compartieron sus propias historias, confirmando la existencia de un patrón de fraude.
Mientras inician las acciones legales para intentar recuperar el dinero perdido durante años, la familia decidió hacer público su drama con un claro objetivo: prevenir a otros. “Queremos que no le pase a otros”, concluyeron, convirtiendo su dolor en una advertencia para la comunidad.
Fuente: TN