La estrategia del 'pero': la muletilla que busca tapar el progreso formoseño
¿Por qué algunos insisten en negar el progreso de Formosa con un simple 'pero'? La columna de Lezcano expone la estrategia de quienes no quieren ver las obras.
En Formosa, un sector de la oposición política y mediática encontró una herramienta peculiar para desacreditar los avances: la palabra 'pero'. Cada obra, cada logro, cada política pública es recibida con un 'sí, pero…' que intenta minimizar lo conseguido.
Mientras la provincia inaugura puentes, construye hospitales, pavimenta rutas, instala redes de agua potable y fibra óptica, y mejora paritarias salariales, algunos eligen mirar para otro lado. Los resultados están a la vista de cualquier vecino, productor o estudiante que recorra el territorio real, no el que se dibuja desde los estudios de Buenos Aires o ciertos medios locales.
¿Qué hay detrás del 'pero'?
El libreto se repite: hay aumento salarial, pero…; se inaugura un puente, pero…; se planifica ante El Niño, pero…; hay escuelas, pero…; hay pavimento, pero…; hay crecimiento, pero…. Así funcionan quienes, según la columna de J.R. Lezcano, jamás construyeron nada.
Su política se limita al micrófono, la cámara, el streaming o el recorte para redes sociales. No caminan barrios, no escuchan a la gente, no gestionan. Por eso necesitan el 'pero' como única herramienta para no reconocer que Formosa cambió.
La realidad que desmiente el relato
Cuando el vecino ve que su barrio tiene agua potable, luz, pavimento, una escuela o un centro de salud, el discurso negativo se cae. Entonces relativizan todo. Pero nadie dice que esté todo perfecto: falta mucho, como en cualquier provincia joven. El propio pueblo formoseño reclama y exige a diario. Una cosa es discutir lo que falta y otra muy distinta negar lo hecho.
Hay quienes pasan años hablando mal de Formosa, casi esperando que a la provincia le vaya mal para tener razón. Pero la realidad muestra un crecimiento sostenido, y el 'pero' aparece como último recurso.
El modelo Insfrán
El texto señala que por eso molesta tanto el doctor Gildo Insfrán: logró construir un modelo provincial con identidad propia, sostenido en el tiempo y respaldado por el voto popular. El formoseño sabe distinguir entre el que solo habla frente a una cámara y el que estuvo siempre poniendo la cara, recorriendo la provincia y construyendo todos los días.
Columna de J.R. Lezcano, Partido Nuevo Encuentro Formosa – «Una ciudad mejor es posible».