La ex de Cerimedo sospecha que los sicarios podrían ser policías y lanza una dura acusación
¿Policías detrás del ataque? La ex de Cerimedo rompió el silencio y apuntó contra los custodios. Los detalles que nadie esperaba.
La abogada boliviana Nadia Beller, señalada como la instigadora del ataque contra Fernando Cerimedo, dejó una bomba en su declaración: no descarta que los dos hombres que le dispararon pertenezcan a la fuerza policial. La revelación ocurre mientras el exconsultor de Javier Milei permanece detenido en Bolivia.
"No descartaría inclusive que sean policías, honestamente", confesó Beller durante una entrevista con una psicóloga de la Fiscalía Departamental de Santa Cruz, según publicó el medio local El Deber. La víctima, internada desde hace cinco días tras el ataque a la salida de un hotel, detalló cómo fue el tenso momento previo al atentado.
¿Qué pasó esa tarde?
Beller relató que fue citada al hotel por una persona que le ofrecería información sobre un supuesto caso de violación a una menor. Al llegar, los atacantes no dijeron palabra: "No me hablaron nada. Directamente dispararon", afirmó. Pero lo que más llamó la atención fue el accionar de los custodios que supuestamente debían protegerla.
Según su versión, los guardias enviados por el fundador de La Derecha Diario "no hicieron nada", pese a que uno de ellos estaba armado. "Los custodios no hicieron nada", insistió Beller, dejando entrever que algo no cerraba en el operativo de seguridad.
El teléfono con información "sensible"
Otro punto oscuro: los sicarios se llevaron el celular de la abogada, donde guardaba conversaciones con la persona que la contactó y también todos sus chats con Cerimedo. Beller calificó ese contenido como "sensible", aunque no dio más precisiones.
Violencia de género y miedo por su hija
En la entrevista, la víctima también reveló haber sufrido violencia física por parte de su expareja, con lesiones que llegó a fotografiar. Además, expresó su temor a que personas vinculadas al atentado intenten rematarla en la clínica y manifestó su preocupación por la seguridad de su hija de 15 años, a quien ya resguardó por decisión propia.