La excusa de un hijo para reunirse a solas con su padre multimillonario terminó en tragedia: lo que reveló la Justicia
¿Qué llevó a un hijo a ser acusado de homicidio tras una excursión con su padre multimillonario? Los detalles de la investigación que nadie esperaba.
Isak Andic, fundador de Mango y el hombre más rico de Cataluña, murió el 14 de diciembre de 2024 tras una caída de 150 metros en la montaña de Montserrat, Barcelona. Lo que inicialmente se consideró un accidente, ahora es investigado como un posible homicidio. Su hijo Jonathan, quien lo acompañaba ese día, fue detenido esta semana como sospechoso y liberado tras pagar una fianza de un millón de euros.
La causa se reabrió luego de que las pericias técnicas y las incongruencias en las declaraciones de Jonathan generaran dudas. La jueza Raquel Nieto Galván, del Juzgado de Instrucción número 5 de Martorell, justificó la detención por “indicios de una presunta participación activa y premeditada” del hijo mayor del magnate.
En 2023, un año antes de su muerte, Mango había generado ingresos récord de 3.400 millones de dólares, con más de 2.100 tiendas en 110 países.
¿Qué pasó con la herencia de 4.500 millones?
Tras la muerte de Isak, comenzó el reparto de su fortuna, valorada en 4.500 millones de dólares según Forbes. El testamento establecía un reparto equitativo entre sus tres hijos: Jonathan, Judith (39) y Sarah (37), quienes heredaron el 95% de las acciones de Mango —un 31,66% cada uno— y propiedades inmobiliarias por 1.200 millones de euros.
Sin embargo, el magnate reservó un 5% para personas cercanas, incluyendo a su última pareja, la exgolfista Estefanía Knuth Marten, de 53 años. Knuth recibió cinco millones de euros, pero solicitó 70 millones, apoyándose en la “cuarta viudal” del Derecho Civil de Cataluña. Los hijos rechazaron la cifra, pero dejaron abierta la negociación.
El cambio de testamento que desencadenó la tragedia
Según fuentes judiciales, Andic planeaba modificar su testamento para crear una fundación benéfica, considerada por allegados como “la obra más importante de su vida”. Cuando Jonathan se enteró, cambió su actitud y se mostró “obsesionado con el dinero”, pidiendo a su padre una “herencia en vida”.
En medio de las peleas, Jonathan propuso una reunión a solas en Montserrat, un lugar donde Isak solía conversar de temas personales mientras practicaba senderismo. Las últimas conversaciones de WhatsApp entre ambos revelan que Isak le contó con entusiasmo su proyecto de la fundación.
La jueza menciona en su resolución un posible móvil económico vinculado a la creación de la fundación. Jonathan permanece en libertad bajo fianza, con pasaporte retenido, y prepara su defensa con el apoyo de sus hermanas.