La exjueza destituida se niega a devolver millones y pide seguir cobrando su sueldo: ¿Qué argumentos esgrime?
Una exjueza, destituida por su rol en un documental, no solo se niega a devolver millones de pesos cobrados indebidamente, sino que exige seguir percibiendo su salario. Los detalles de esta pulseada judicial que tiene en vilo al sistema.
Una exjueza destituida por su participación en un documental comercial se resiste a devolver más de 4,5 millones de pesos que cobró indebidamente y, además, exige seguir percibiendo su salario. La medida cautelar fue presentada el 29 de diciembre, alegando “situación de total indefensión” porque su destitución aún no está firme y esos ingresos son de “carácter alimentario” y sostén familiar.
La demanda judicial recayó en el juzgado en lo contencioso administrativo N4 de La Plata. En ella, la exmagistrada no solo se niega a devolver la suma reclamada, sino que busca continuar cobrando el sueldo correspondiente a su cargo, argumentando que apeló la decisión que la separó del Poder Judicial.
¿Por qué la Corte le reclama dinero?
La Suprema Corte de Justicia le exige que devuelva $4.565.499,91. Según el organismo, en septiembre y octubre cobró el 100% de su salario cuando solo debía percibir el 60%, ya que había sido suspendida desde el 26 de agosto.
Una resolución de la Corte, identificada como RAS-1075-2025, alertó sobre este cobro indebido. Otra, la RAS-1169-2025, disponía la liquidación total luego de su destitución: debía recibir $9.327.897,08, menos los $4.565.499,91 que adeudaba, resultando en $4.762.397,17. Sin embargo, la exjueza impugnó todo el procedimiento.
¿Cómo responde la exjueza a los reclamos?
Su argumento central es que presentó un recurso de queja ante la Suprema Corte y, de ser rechazado, apelará a la Corte Suprema de la Nación. Para respaldar su pedido de seguir cobrando, mencionó antecedentes como la queja del exjuez Ariel Federico Arias y el precedente Graffigna Latino.
Además, cargó contra lo que calificó como una “arbitraria, infundada y desproporcionada campaña mediática, hostigamiento, denuncias, falacias”. Sostuvo que se la condenó desde el momento en que se hicieron públicas sus imágenes “por mujer, por jueza, por hija de”.
¿Qué pasó con la denuncia y la destitución?
La denuncia tuvo movimientos recientes: el 27 de febrero, la Suprema Corte respondió a la demanda, y el 5 de marzo, la Fiscalía de Estado se presentó en la causa.
La destitución ocurrió a las 10.41 del 18 de noviembre, cuando un jury la separó por unanimidad debido a su participación en el documental comercial “Justicia Divina”. Paralelamente, la UFI N°1 de San Isidro lleva adelante un juicio contra ella por cargos como cohecho pasivo, violación de los deberes de funcionario público, abuso de autoridad, malversación de caudales públicos y peculado de servicios.
El jury fundamentó la destitución en nueve inconductas graves, entre las que se incluyen autorización irregular del acceso al edificio judicial con fines comerciales, habilitación de filmación clandestina, abuso de autoridad, uso indebido de recursos públicos y mentira deliberada.