La Expo Rural arrancó con los chicos como protagonistas y ya se prepara para lo que viene
La 92° edición abrió sus puertas con una marea de estudiantes que copó cada rincón del predio. Pero la segunda jornada esconde una apuesta que pocos esperaban.
La 92° Expo Rural de Río Cuarto encendió sus motores este miércoles con una primera jornada que tuvo a los estudiantes y a las instituciones como grandes protagonistas. La muestra, que se consolida como un punto de encuentro ineludible para la ciudad y la región, arrancó con una convocatoria que superó las expectativas de los organizadores.
Durante el día inicial, los pasillos del predio ruralista se llenaron de color y movimiento. Las delegaciones escolares recorrieron los stands, los productores compartieron experiencias y los más chicos se acercaron a las propuestas educativas que ofrece la exposición. El clima acompañó y el ambiente fue de fiesta, con el campo como gran telón de fondo.
Qué se viene en la segunda jornada
La agenda de este jueves promete ser igual de intensa. Está previsto el ingreso y la admisión de animales, un clásico que atrae a los criadores de toda la zona. Además, habrá propuestas de innovación, capacitaciones técnicas y el esperado Sunset del Agro, un evento que combina el atardecer con la música y la gastronomía, pensado para cerrar la jornada con un público diferente.
La Expo Rural de Río Cuarto no es solo una vidriera comercial: es un espacio que reúne a familias, escuelas y empresas en torno a una actividad que es motor de la economía regional. En su 92° edición, la muestra busca reafirmar ese rol, con una programación que apunta tanto a los productores como a la comunidad en general.
Desde la organización destacaron la participación de las instituciones educativas, que convirtieron al predio en un aula a cielo abierto. Los estudiantes no solo recorrieron, sino que también participaron de actividades interactivas y talleres que buscan acercar el campo a las nuevas generaciones.
La jornada de apertura dejó una postal clara: la muestra sigue siendo un orgullo para Río Cuarto y un imán para los pueblos de la región. Ahora, la expectativa está puesta en lo que vendrá, con una agenda cargada de actividades que prometen mantener el ritmo.