La Expo Savio abrió sus puertas y los visitantes se llevaron algo más que productos
¿Qué se llevaron los vecinos que se acercaron a la Expo Savio? La tradicional muestra de la Escuela Laboral de Río Gallegos volvió a sorprender con productos hechos por los propios alumnos. Enterate de qué se trata.
La Escuela Laboral Domingo Savio de Río Gallegos celebró una nueva edición de su tradicional Expo Savio, con 17 espacios de exposición y estudiantes que compartieron y vendieron sus producciones.
El evento, que se realizó este viernes en doble turno, reunió a siete stands del Nivel Primario y diez del Nivel Secundario y de los Centros Educativos de Formación y Actualización Profesional (CEFyAP).
“Hay mucha familia, gente de la comunidad en general que viene a visitar la Expo que es tradición, todos esperan esta fecha”, contó a La Opinión Austral Claudio Cárdenas, director de Nivel Primario.
Cárdenas recordó que la escuela ya había abierto sus puertas en abril, por el día de Domingo Savio, y en agosto, mes de Don Bosco. “Las familias vienen y visitan a los chicos, los ven trabajando en los talleres y en los proyectos, esta es la muestra del producto final de lo que se trabaja durante el año”, explicó.
El director hizo un balance positivo de la jornada: “Estoy muy contento, hay mucha gente participando. También estamos con las preinscripciones de primaria y secundaria así que mucha gente viene a consultar por ese tema”.
Plantines y compost: el proyecto Patio Verde
En uno de los stands, el proyecto Patio Verde vendió plantines de caléndulas y compost. Saúl Burgos, profesor a cargo, detalló: “Nos regalaron una y producimos todas las que tenemos acá. Ahora nos regalaron un cactus y otro tipo de caléndula, vamos a hacer lo mismo”.
El proyecto se desarrolla en el invernadero del establecimiento y cuenta con la participación de diez alumnos de Nivel Primario. “También hacemos compostaje, tenemos comedor, tenemos la carpintería entonces usamos el aserrín, hacemos el compost y le explicamos a la gente que la vitamina que necesita la planta está en eso”, agregó Burgos.
Sabores autóctonos en el taller de cocina
El taller de cocina sorprendió con un menú de comidas argentinas: empanadas de guanaco, milanesas de guanaco con papas y calabaza, cazuela de cordero patagónico y, de postre, anchi, una preparación con polenta, jugo de limón, azúcar y una reducción de pelones.
“En esta edición, decidimos hacer comidas argentinas entonces tenemos una propuesta diferente para que prueben. También estuvimos utilizando lo que es autóctono de nuestra provincia que es el guanaco. La carne es muy magra, hay que tomarse el tiempo para fetear, pero resulta bastante maleable para hacer diferentes comidas”, comentó la docente Flavia Cruz.
Cruz destacó el compromiso de los estudiantes: “Ellos eligen venir al taller, vienen con muchas ganas de trabajar. Aprenden a lavar, secar y guardar todas las cosas que utilizan, trabajan de forma muy ordenada y llevan eso a casa. Este oficio de la cocina a ellos les da un poco más de libertad en su casa y a los más grandes, en su vida y en la formación profesional”.
Lautaro, alumno del taller, contó su experiencia: “Al principio pensé que era difícil, pero me fui acostumbrando porque comencé a cocinar a los 11, antes de venir a este taller. Cocinaba principalmente pan, prepizzas”.
Consultado sobre lo más importante a la hora de cocinar pan, Lautaro puso el acento en la seguridad: “Para mí lo más importante sería usar los guantes antes de agarrar porque sino no tenemos manos”.
Entre los platos que aprendió este año, destacó la cazuela de cordero: “Está muy buena, huele muy rico”.
View this post on Instagram