La fábrica que inventó el queso crema busca resucitar: hay 200 familias esperando
¿Pensabas que la planta de Arenaza estaba perdida? Un grupo de trabajo busca inversores extranjeros para reabrir la fábrica que inventó el queso crema y recuperar 200 empleos. Conocé los detalles de las gestiones diplomáticas y el error que la llevó a la quiebra.
La planta láctea de Arenaza, cuna del famoso queso Mendicrim, podría volver a producir. Un ambicioso plan busca inversores extranjeros para reabrir sus puertas y devolverle el trabajo a casi 200 familias que quedaron en la calle tras el cierre definitivo en febrero.
La ex fábrica de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA) dejó de operar en la localidad bonaerense de Arenaza, partido de Lincoln, y desde entonces un grupo de trabajo integrado por el gremio lechero ATILRA, la cooperativa de trabajadores, el municipio y el ministerio de Trabajo bonaerense no para de mover fichas.
La estrategia para volver a ponerla en marcha
La mesa de gestión salió a buscar capitales en el exterior. Las primeras reuniones se hicieron en las embajadas de Brasil y Uruguay en Buenos Aires, donde los diplomáticos se comprometieron a conectar a la cooperativa con empresarios lácteos de sus países.
Brasil, el mayor productor de leche de América Latina, aparece como un socio estratégico. Del lado uruguayo, se intenta seducir a grupos inversores interesados en operar en la cuenca lechera de la pampa húmeda.
Un gigante dormido con historia
El predio no es uno más. Fue fundado por SanCor y llegó a emplear a más de 400 personas. Ahí nació el queso Mendicrim, un clásico de los hogares argentinos. Con el tiempo, pasó a manos de accionistas vinculados a Vicentin Family Group y luego fue gerenciada por la venezolana Maralac, que terminó en un colapso financiero.
Hoy, la quiebra está en pleno proceso judicial. Se abrió la etapa para que las empresas interesadas se inscriban, hagan inspecciones y presenten ofertas. Aunque hay firmas nacionales anotadas, la apuesta es captar grupos con más espalda económica para garantizar la continuidad del proyecto.
El error que hundió a la empresa
Los representantes del gremio fueron contundentes al analizar las causas del derrumbe: la gestión anterior tomó decisiones administrativas y operativas nefastas. El ejemplo más claro fue trasladar leche en camiones desde Córdoba, a más de 600 kilómetros, cuando la planta está en una de las cuencas lecheras más importantes de la provincia de Buenos Aires.
Ese esquema logístico disparó los costos fijos y llevó la empresa al concurso preventivo y, finalmente, a la quiebra.
A pesar de la caída del consumo interno, el gremio y las autoridades locales confían en que la llegada de capitales regionales puede reactivar la producción. El objetivo es volver a abastecerse de los tambos de la zona, aprovechar la capacidad instalada y recuperar los puestos de trabajo perdidos.
La noticia llega en un contexto difícil para el sector lácteo, con otras empresas como Lácteos Verónica también en concurso. Pero en Arenaza, la esperanza sigue intacta.