La familia de Franco Ramírez contra la jueza: 'No vamos a descansar hasta la perpetua'
La audiencia de impugnación en Zapala dejó una certeza: la familia de Franco Ramírez no se rinde. ¿Qué argumentos presentó la fiscalía para pedir la perpetua? Los detalles que remueven el dolor de Loncopué.
La impugnación ya está en manos de tres jueces del Tribunal de Impugnación de Zapala. En diez días hábiles definirán si Pedro Cides cumple 20 años de cárcel o, como piden la fiscalía y la familia de la víctima, prisión perpetua por el homicidio de Franco Ramírez.
Sebastián Ramírez, hermano de Franco, no ocultó su esperanza tras la audiencia del viernes: "Hoy fue un día importante para nosotros. Escuchamos a la fiscal exponer los agravios contra una pena que impuso una jueza fuera de la ley y del Código Penal, sin respeto hacia el jurado popular ni hacia nuestra familia". Y agregó: "Me fui con la plena convicción de que vamos a lograr la condena que realmente merece: prisión perpetua".
El veredicto del jurado y la decisión de la jueza
En abril, un jurado popular declaró a Cides culpable por unanimidad de homicidio agravado por alevosía. Para ese delito, el Código Penal establece una única pena: prisión perpetua. Sin embargo, la jueza Carolina González decidió imponer 20 años de prisión, un fallo que la familia y la fiscalía consideran ilegal.
Sebastián fue contundente: "Doce ciudadanos, por unanimidad, dijeron que Pedro Cides mató a Franco con alevosía: un cuchillo escondido en la cintura, una puñalada directa al corazón, a traición, y sin ninguna posibilidad de defenderse". Y cuestionó a la magistrada: "La jueza decidió igual aplicar 20 años, y para hacerlo tuvo que apartarse de la ley y pasar por encima del veredicto del jurado. Ninguna jueza puede ponerse por encima de la soberanía de un jurado popular".
El hermano de la víctima advirtió sobre el precedente que sienta esta decisión: "Si una jueza puede bajar la pena que dice la ley porque le parece, entonces lo que decide un jurado y lo que decide el Congreso, dejan de valer porque una jueza decide la sentencia por sus apreciaciones personales".
La promesa a Franco
Sebastián Ramírez dejó en claro que la lucha recién comienza: "Franco tenía una vida por delante, una hija pequeña, y una familia que lo esperaba. También tengo una promesa hecha a mi hermano, y voy a seguir hasta donde haga falta: si es necesario ir a instancias superiores, así lo haremos. La única pena que voy a aceptar para el asesino de mi hermano es la prisión perpetua, así lo exige la ley, y no voy a descansar hasta que eso suceda".
Qué dijo la fiscalía
La fiscal del caso, Laura Pizzipaulo, explicó que la impugnación presentada el viernes busca que se revoque la pena de 20 años y se aplique la perpetua. "Está en etapa de impugnación porque la fiscalía no comparte que la jueza haya impuesto una pena de 20 años cuando corresponde la pena perpetua y por eso impugnamos", señaló. Y añadió: "La decisión será revisada por tres jueces del Tribunal de Impugnación y en 10 días hábiles se va a resolver al respecto".
Cabe recordar que la fiscalía había solicitado desde el inicio la pena máxima para un crimen que el jurado calificó como súbito y a traición.
El momento más duro frente a la jueza
Tras conocerse el fallo de 20 años, Sebastián reveló lo que vivieron en la audiencia de pena. La jueza González justificó su decisión en "el fin resocializador de la pena, humanidad, dignidad y realidad", y argumentó que Cides, de 60 años, en 35 tendría 95, superando la esperanza de vida en Neuquén (80,4 años). "Una vida quitada no se puede cubrir con otra vida quitada", había dicho la magistrada.
Pero para la familia, esas palabras no calmaron el dolor. "Nos pidió mirarla a los ojos para decirnos que no iba a aplicar ni la condena que decidió el jurado popular ni la que establece el Código Penal, sino una pena menor. Lo dijo mirando a los ojos a mi mamá, que lloraba sin poder creer lo que esta jueza estaba diciendo", recordó Sebastián. Y sentenció: "Veinte años no es una pena más benigna: es una pena ilegal e inconstitucional".
El crimen que conmocionó a Loncopué
Todo ocurrió la madrugada del 1 de junio de 2025, en una casa del barrio 114 Viviendas de Loncopué. Un grupo de amigos cenaba y jugaba al truco. Tras una discusión por un chiste que ya se había calmado, Cides se levantó con un cuchillo oculto, rodeó la mesa y apuñaló a Franco en el corazón. Murió en el acto.
La familia había juntado más de 1000 firmas para que se lo acusara bajo la calificación de alevosía, y el jurado popular le dio la razón. Hoy, Loncopué sigue esperando. Viviana Ramírez, su mamá, y su hija pequeña, siguen esperando paz.