La familia de Miguel Coria lanzó una advertencia que preocupa a todos
¿Sabías que el acusado del crimen de Miguel Coria podría quedar en libertad en agosto? La familia ya salió a pedir que no lo suelten. Conocé los detalles que nadie te contó.
La familia de Miguel Coria, el joven jujeño asesinado a golpes en Tarija, volvió a alzar la voz. Y lo hizo con un temor concreto: que el acusado recupere la libertad mientras avanza la investigación. El reclamo, que incluye un pedido de justicia con perspectiva de género y diversidad, busca que el caso siente un precedente en Bolivia.
¿Por qué temen que quede libre?
Gabriela Coria, hermana de la víctima, y el diputado provincial Yael Navarro encabezaron el reclamo. La principal preocupación es que el próximo mes se cumplen los cuatro meses de prisión preventiva del sospechoso. Como la investigación dura alrededor de seis meses, el acusado podría quedar dos meses en libertad. “Eso representa un riesgo de vida para terceros”, advirtió Navarro.
La familia sostiene que el crimen “estuvo atravesado por su condición sexual, su elección de vida y su libertad”. Gabriela Coria describió el “doble sufrimiento” de perder a su hermano y tener que enfrentar un proceso judicial que los atormenta.
Un acusado con condenas previas
Navarro reveló un dato que agrava el caso: el hombre detenido ya tenía una condena anterior y se encontraba en libertad. “No solamente fue el asesinato, el ensañamiento y cómo se terminó agrediendo a la persona más allá de haberle quitado la vida. La persona que cometió este asesinato ya tenía condena”, señaló. El legislador pidió que la Justicia boliviana revise estos antecedentes.
Para Navarro, el caso debe marcar un precedente no solo para la comunidad LGBT, sino también para los pueblos originarios, las mujeres y otros sectores vulnerables. “A Miguel lo mataron por ser Miguel, por ser libre”, afirmó.
Cómo ocurrió el crimen
Miguel Coria tenía 37 años y vivía entre Argentina y Bolivia. El sábado 25 de abril, en el barrio La Pampa de Tarija, una discusión en la vía pública escaló rápidamente. El acusado lo atacó con golpes de puño y patadas en la cabeza, dejándolo inconsciente. Vecinos alertaron a la Policía, pero cuando llegaron, Miguel ya no tenía signos vitales.
El agresor intentó huir, pero los vecinos lo persiguieron y lo interceptaron cerca de la plaza del estadio IV Centenario. La Policía lo detuvo y lo trasladó a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc). En la audiencia, el Ministerio Público lo imputó por asesinato y el juez dispuso prisión preventiva por cuatro meses en el penal de Morros Blancos.