La familia Koropeski se sentó a hablar y destrabó el futuro de Crucero del Norte
Los usuarios hablaban de quiebra y vaciamiento. Los trabajadores protestaban en Garupá. Pero adentro de la sala de reuniones, madre e hijos tomaron una decisión que nadie esperaba...
Después de días de incertidumbre, con choferes y auxiliares reclamando frente a la Terminal de Garupá y rumores de quiebra que crecían, una reunión de directorio estrictamente familiar logró encauzar la crisis de Crucero del Norte. Beatriz Fayterna y sus hijos Hugo y Julio Koropeski acordaron regularizar los haberes atrasados y diagramar el regreso progresivo de los servicios.
El cónclave se extendió por varias horas del lunes en la sala de reuniones de la empresa. Allí, las máximas autoridades de la compañía fundada por Demetrio Koropeski en 1949 no solo repasaron el estado de situación, sino que trazaron los pasos inmediatos: pago de salarios adeudados, embargos por juicios laborales y accidentes, y la regularización de aportes ante el ARCA.
“Todo se resolvió en familia y vamos a seguir funcionando como equipo”, enfatizó Julio Koropeski en diálogo con Misiones Online. El empresario insistió en que el conflicto que derivó en la suspensión de servicios fue “una interna familiar que ya está resuelta” y prometió: “Honraremos todos los compromisos”.
¿Cuándo vuelven los viajes?
Consultado sobre la reanudación de los servicios, Koropeski fue cauto: “Primero hay que regularizar la situación de los empleados y a medida que consigamos los recursos para la compra de combustible, se irán habilitando los servicios”. No dio fechas exactas, pero remarcó que la operatoria se retomará en los próximos días.
Según fuentes de la empresa, los haberes atrasados no superan un mes. La firma aseguró que regularizará esos pagos y los compromisos pendientes mientras avanza en la vuelta a las rutas.
Otra de las novedades que marcan el futuro de la compañía tiene que ver con las líneas internacionales. Esas rutas, que pertenecían a la firma con sede central en Garupá, serán cedidas a la compañía Expreso Río Paraná, cuyo titular es el propio Julio Koropeski. El trámite se concretó como exige la ley, a través de la Secretaría de Transporte y con el visto bueno del directorio.
Con el conflicto familiar encaminado, la empresa espera que los próximos anuncios estén vinculados a la reanudación de los servicios. Por ahora, la prioridad pasa por ordenar las cuentas y garantizar el combustible para que los micros vuelvan a salir.
Fuente: Misiones Online