La fe que une fronteras: el día más esperado para los devotos de la Virgen de Urkupiña en Salta
¿Sabías que la Virgen de Urkupiña tiene su día más especial en Salta? Descubrí cómo se vive esta jornada de fe, con procesiones, bendiciones y una devoción que traspasa fronteras.
La ciudad de Salta se viste de fiesta este sábado para honrar a la Virgen de Urkupiña, una celebración que congrega a miles de fieles en una jornada cargada de tradición y espiritualidad. El epicentro de la devoción estará en la Iglesia del Pilar y el Campo de la Cruz, donde se espera una concurrencia masiva.
Desde las primeras horas de la mañana, familias enteras comenzaron a llegar al templo ubicado en Mitre 1414, portando flores, velas y pequeños objetos que serán bendecidos. La iglesia permanecerá abierta de 8 a 22, ofreciendo un espacio para la oración y el encuentro con la “Mamita”, como cariñosamente la llaman sus seguidores.
¿Qué actividades se realizarán?
Uno de los momentos más esperados será la bendición de vehículos, que tendrá lugar entre las 10 y las 13. Los automovilistas y motociclistas deberán ingresar por calle Anzoátegui para recibir la bendición, una práctica que simboliza la protección en los caminos y la gratitud por los favores recibidos.
Además, se celebrarán misas a las 9, 11, 12.30, 19 y 20.30. Entre las dos últimas eucaristías, los presentes podrán disfrutar de un homenaje con música, canto y danza, expresiones que reflejan la fusión entre lo religioso y lo cultural que caracteriza a esta festividad.
La procesión central en el Campo de la Cruz
El punto culminante de la jornada será a las 16, cuando la imagen de la Virgen sea llevada en procesión desde el Campo de la Cruz, frente al Ejército. Tras el recorrido, se celebrará la misa central y la imagen retornará a la Iglesia del Pilar.
El padre Javier Mamani, responsable de la parroquia, señaló que este año la novena tuvo una participación mayor que en 2025. También destacó que muchos fieles rezan en sus hogares y luego peregrinan especialmente para estar presentes en esta fecha tan significativa.
La devoción a la Virgen de Urkupiña trasciende los muros del templo. Se manifiesta en las imágenes que adornan los hogares, en los autos que esperan ser bendecidos, en las ofrendas que representan anhelos y, sobre todo, en las promesas que cada familia guarda en su corazón.
Mientras en Quillacollo, Bolivia, se celebra a la patrona de la Integración Nacional, en Salta la misma fe une a quienes encuentran en ella consuelo y esperanza. Cada 15 de agosto, la distancia entre Salta y Cochabamba se acorta, y de ambos lados de la frontera se eleva una misma súplica: que la “Mamita” los proteja bajo su manto.