La fe se agota en el 15 de Abril: ¿qué le pasa realmente a Unión?
Madelón no encuentra el equipo y las estadísticas asustan. ¿Qué pasa con la defensa, el mediocampo y el ataque? Los detalles que nadie quiere ver.
La derrota ante San Lorenzo encendió todas las alarmas en Santa Fe. Unión ya no genera confianza ni en su gente ni en el vestuario, y las estadísticas empiezan a ser implacables con el proyecto de Leonardo Madelón.
El 0-1 en el estadio 15 de Abril no fue una casualidad ni un mal día aislado. Fue la tercera caída en cinco fechas del Torneo Clausura y la quinta en los últimos siete partidos, sumando las eliminaciones ante Belgrano y en la Copa Argentina frente a Independiente.
Lo más preocupante no es solo perder, sino la forma. Un rival como San Lorenzo, que llegó golpeado tras caer en el clásico ante Huracán después de 25 años y ser derrotado por Central Córdoba, además de haber sido increpado por su propia barra durante la semana, se llevó los tres puntos sin demasiados sobresaltos.
¿Qué pasa con la defensa?
El fondo es uno de los grandes dolores de cabeza. Matías Mansilla atraviesa un momento muy flojo y dejó de transmitir la seguridad que cualquier equipo necesita para pelear arriba. Los centrales acumulan partidos juntos, pero siguen mostrando fallas de coordinación y una fragilidad que se repite fecha a fecha.
Maizon Rodríguez está lejos de su mejor nivel, mientras que Juan Pablo Ludueña intenta compensar sus limitaciones con entrega. Lautaro Vargas no recupera la versión que mostró en la primera parte del año y, para colmo, sufrió una lesión en la rodilla.
Bruno Pittón tampoco justifica su titularidad con méritos actuales, y la ausencia de Mateo Del Blanco se siente en ese sector. El caso de Lucas Ayala genera aún más dudas: después de una gran actuación ante Lanús, quedó afuera por un problema muscular y, pese a estar disponible, no apareció ante San Lorenzo.
El mediocampo no levanta
La mitad de la cancha tampoco encuentra respuestas. Julián Palacios está lejos de aquel jugador que daba dinámica y desequilibrio en el primer semestre. La dupla Lucas Menossi y Joaquín Mosqueira no se acerca al rendimiento que aportaban Mauro Pittón y Rafael Profini, dos futbolistas que se fueron y cuya ausencia cada vez pesa más.
Para colmo, Mosqueira terminó el partido con un problema en una rodilla. Ignacio Malcorra, por su parte, juega como volante por izquierda, un puesto que le exige un despliegue físico que hoy no puede sostener y que le resta protagonismo con la pelota. Ante San Lorenzo, además, dejó la cancha con signos de una posible lesión muscular.
El ataque, sin respuestas
Arriba, la situación no mejora. Marcelo Estigarribia juega a contramano de las jugadas y no logra tener la influencia esperada. Cristian Tarragona fue contundente al término del partido: "No estamos recibiendo el abastecimiento que necesitamos", explicó.
El delantero hace un desgaste enorme, retrocede, lucha y participa lejos del área, pero ese esfuerzo atenta contra su principal función: estar cerca del arco rival. Unión necesita que la pelota le llegue con más frecuencia y en mejores condiciones.
Madelón, bajo la lupa
El problema es integral y el recambio no funcionó. La propuesta más ofensiva no se tradujo en mejores actuaciones y los números ya no dan margen. Madelón llegó sin consenso absoluto, pero los resultados le dieron respaldo. Ahora esos resultados escasean y las críticas vuelven a aparecer.
No se trata solo de perder, sino de no jugar para ilusionarse con una clasificación internacional. La producción futbolística disminuye partido a partido y la preocupación crece. El gran interrogante es si Madelón podrá encontrar rápidamente las respuestas, recuperar futbolistas y volver a armar un equipo competitivo.
Por ahora, los números y el juego dicen lo contrario. Y el margen para reaccionar comienza a achicarse.