La FEM lanzó un duro comunicado por la tensión con Brasil y el impacto que podría tener en Mendoza
La tensión diplomática entre Argentina y Brasil tiene en alerta a los empresarios mendocinos. La FEM salió a pedir que no se ponga en riesgo la relación comercial y advirtió sobre el impacto en la producción local.
La escalada verbal entre Javier Milei y Lula Da Silva encendió todas las alarmas en la Federación Económica de Mendoza (FEM). La entidad salió a manifestar su preocupación por las posibles consecuencias comerciales que el conflicto diplomático podría generar en la provincia.
En un descargo difundido a través de sus redes sociales, la FEM expresó su inquietud por el futuro de la relación bilateral y pidió que las diferencias políticas no afecten los lazos económicos. “Cuidar los vínculos estratégicos también es defender la producción y el empleo”, advirtieron desde la organización.
¿Qué dijo la FEM sobre el conflicto?
El comunicado de la entidad mendocina fue contundente. Si bien reconocieron que las discrepancias ideológicas son parte del juego democrático, remarcaron que estas “no deben trasladarse al plano de las relaciones bilaterales cuando de ellas dependen el comercio, las inversiones y el desarrollo de nuestras economías regionales”.
La FEM puso el foco en un dato clave: Brasil es el principal socio comercial del país, pero además, es el principal destino de la producción de Mendoza. Por eso, insistieron en que “preservar el vínculo es clave para sostener oportunidades de crecimiento, intercambio y empleo”.
Un llamado a la madurez institucional
No fue el único pedido. La Federación también reclamó que se mantengan relaciones institucionales “previsibles, maduras y respetuosas”, sobre todo en un momento en que la Argentina necesita fortalecer sus exportaciones y atraer inversiones.
“La política exterior debe contribuir a fortalecer la cooperación y generar mejores condiciones para el desarrollo del sector privado”, sostuvieron. Y cerraron con una advertencia clara: “Las empresas, los trabajadores y las economías regionales necesitan estabilidad y más oportunidades para crecer”.
El temor en Mendoza no es menor. La provincia depende en gran medida del mercado brasileño para colocar sus productos, y cualquier grieta en la relación podría tener efectos directos en la economía local. Por ahora, la FEM espera que el diálogo institucional prevalezca por encima de las diferencias políticas.