La Feria del Libro de Río Gallegos cerró con un número que sorprendió a todos
La Feria del Libro de Río Gallegos cerró sus puertas y el número final de visitantes dejó a todos boquiabiertos. La presentación de una figura nacional fue el momento más explosivo: el público no entró en la sala y tuvieron que improvisar una solución. ¿Qué pasó?
La 32° edición de la Feria Provincial del Libro de Río Gallegos llegó a su fin después de diez jornadas intensas, y dejó un balance que superó las expectativas de los organizadores. Según datos aportados por trabajadores de la Secretaría de Estado de Cultura, más de 15.000 personas pasaron por el Complejo Cultural a lo largo del evento, que estuvo abierto a toda la comunidad santacruceña y también recibió visitantes de provincias vecinas.
El cierre fue a puro ritmo y sabor. La última jornada contó con las presentaciones del músico y compositor Frenkel, y del reconocido cocinero Osvaldo Gross, quien disertó sobre su obra dedicada a la gastronomía. Pero no fueron los únicos: durante los diez días desfilaron por el predio figuras de trayectoria nacional e internacional como Facundo Pastor, Fernando Signorini y el historiador Felipe Pigna.
El fenómeno Pigna: pantallas afuera y firmas sin pausa
La presentación de Felipe Pigna fue uno de los momentos más convocantes. El público desbordó por completo la capacidad de la Sala Villarreal, lo que obligó a instalar pantallas externas para que quienes no lograban entrar pudieran seguir la exposición. El cronista Matías Fenelli, en su informe para La Mañana de LU12, describió la escena: “quedó casi la misma gente que entró a la sala (…) se quedó un buen rato firmando todos los ejemplares”.
El éxito de convocatoria no se explica solo por los nombres rutilantes. La feria se consolidó como un espacio de encuentro para la comunidad, con actividades abiertas y gratuitas que atrajeron a públicos de todas las edades. Desde la Secretaría de Cultura destacaron el flujo constante de visitantes y la participación de vecinos de distintas localidades.
Con más de 15.000 asistentes en diez jornadas, la edición 32 de la Feria Provincial del Libro se posiciona como uno de los eventos culturales más importantes de Santa Cruz. El desafío para el año próximo será, sin dudas, repetir —y quizás superar— una convocatoria que dejó a más de uno sorprendido.