La feria que hace algo que ninguna otra del país se anima a hacer
La Feria del Libro de Santiago tiene un espacio reservado para los sellos que casi nunca aparecen en las grandes vidrieras, y desde adentro ya lo comparan con lo mejor del país. Qué la hace distinta al resto.
La 16ª Feria del Libro de Santiago del Estero volvió a poner en el centro de la escena a las editoriales pequeñas e independientes, y desde el propio sector ya hablan de un modelo que trasciende las fronteras provinciales. Durante la segunda jornada, representantes del sello autogestivo local UMAS destacaron el respaldo institucional que hizo posible reunir a autores y proyectos de distintos puntos del país.
El encuentro, impulsado por el Gobierno de la provincia, convoca a escritores, editoriales, ilustradores y referentes culturales con una propuesta que apunta a promover la producción local y el intercambio con proyectos de otras provincias.
Un lugar para los sellos que no entran en el circuito comercial
Desde UMAS, sello santiagueño dedicado a la difusión de literatura, arte, cultura y ensayos, pusieron el foco en la participación que tienen las editoriales pequeñas dentro de la feria. Para el sello, ese espacio es uno de los grandes diferenciales del evento.
Mario Lavaisse, representante de UMAS, sostuvo que el encuentro logró un reconocimiento que va más allá de la provincia y señaló como una de sus particularidades la convocatoria a proyectos editoriales de diferentes regiones de la Argentina.
“Fuera de Santiago se habla de esta feria como la mejor del país porque hace cosas que son inéditas, como invitar a las editoriales pequeñas e independientes no solo del Norte Argentino, sino de todo el territorio nacional”, expresó Lavaisse.
En esa línea, consideró que la realización del evento representa “una verdadera inversión política en la producción y en la circulación de la obra original, pensando en la calidad y no en una lógica comercial”.
Un punto de encuentro entre generaciones y provincias
Desde el sello santiagueño también remarcaron que la feria funciona como un espacio de vinculación entre distintas generaciones de escritores, editores e ilustradores. La convivencia durante las jornadas, según señalaron, facilita el contacto directo entre representantes de distintas provincias y permite generar vínculos que pueden derivar más adelante en nuevas publicaciones y proyectos conjuntos.
Para UMAS, ese intercambio es uno de los principales aportes del evento, porque les da a los emprendimientos autogestivos un ámbito para exhibir sus producciones, acercarse a nuevos lectores y relacionarse con otros actores del sector.
Mientras sigue desarrollándose su 16ª edición, la Feria del Libro de Santiago del Estero vuelve a reunir propuestas locales y nacionales, con las editoriales independientes como protagonistas y una agenda orientada a promover la circulación de la producción cultural.