La feria que no los deja cocinar: lo que se podrá vender en Km 5 y el detalle que todos preguntan
La nueva feria de Kilómetro 5 ya tiene reglas, pero hay un requisito que muchos feriantes no esperaban y un detalle sobre lo que se podrá vender que cambia todo. ¿Quiénes quedarán afuera?
La feria que se organiza en inmediaciones del cementerio de Kilómetro 5, sobre el paredón lateral y a metros de la rotonda, empieza a tomar forma con reglas claras. El secretario de Control Operativo de Comodoro Rivadavia, Miguel Gómez, confirmó que arrancará con entre 70 y 75 feriantes y que cada uno deberá acreditar domicilio en la zona norte.
El Municipio viene reuniéndose desde hace días con una comisión de vecinos y feriantes de la zona norte que presentó la lista de interesados. Según Gómez, esa planilla será la base para determinar quiénes quedan autorizados a instalarse.
“Desde hace algunos días se viene trabajando con una comisión que está al frente, una comisión de vecinos, de feriantes de la zona norte que están al frente de esta intención”, explicó el funcionario a ADNSUR.
El espacio elegido está sobre el paredón posterior o lateral del cementerio, en un sector cercano a la Ruta Nacional 3. La propuesta tiene el respaldo de algunas asociaciones vecinales y, según Gómez, los impulsores presentaron la documentación de manera ordenada. “Han sido prolijos en la presentación de los datos y de quiénes son las personas que van a estar ahí”, sostuvo.
Aunque la lista inicial ronda los 70 a 75 puestos, el Municipio ya analiza la posibilidad de que la actividad crezca, por lo que busca fijar límites concretos para que el espacio no se extienda más allá del sector previsto.
Qué se podrá vender y qué queda prohibido
Los puestos estarán destinados principalmente a la venta de ropa usada, zapatillas, artesanías y otros artículos. La elaboración de alimentos en el lugar no estará permitida: nada de choripanes, hamburguesas ni otros productos comestibles preparados en la feria.
Gómez aclaró que la presencia de vendedores de frutas, verduras y huevos en la zona es una situación distinta y no queda alcanzada por esa prohibición.
“Se hizo un acta acuerdo que se va a rubricar en estos días, supongo que el lunes, y estamos en una etapa inicial”, detalló el secretario. En el proceso también participó la concejal Mariela Aguilar, quien se acercó junto a los vecinos a la oficina de la Secretaría de Control Urbano.
El canon y el requisito del domicilio
Cada feriante incluido en la lista deberá abonar $35.000. Según Gómez, ese pago no solo habilita el funcionamiento de la feria, sino que le da al Municipio una herramienta para identificar a los autorizados.
“Es un valor mínimo, pero es un valor que a nosotros nos permite hacer un documento donde nosotros vamos a tener la posibilidad de controlar si es efectivamente el feriante de la zona norte el que está ahí y no se entrometa otro de la zona sur como habíamos detectado en un par de casos”, afirmó.
El requisito de residencia en la zona norte se verificará con el domicilio del DNI o con documentación que acredite residencia, como una boleta o factura de un servicio. Así, el listado inicial funcionará también como herramienta de control.
Estructuras móviles y limpieza obligatoria
Los puestos no podrán convertirse en instalaciones permanentes. Se permitirán mantas, mesas, gazebos y elementos similares, siempre que puedan retirarse al finalizar la jornada. Tampoco se admitirá acopio ni depósito de objetos en el lugar.
“No se va a permitir el acopio, el depósito y mucho menos tampoco tomar posesión de algún predio cercano para acopiar mesas, sillas y otros elementos que no son propios de la zona”, remarcó Gómez.
El Municipio delimitó la superficie destinada a los puestos para evitar que la actividad se extienda hacia otros sectores, sobre todo por la cercanía con la ruta. La comisión organizadora asumió el compromiso de mantener el sector limpio y retirar todo al terminar cada jornada.
“La comisión absorbe el compromiso, asume el compromiso de mantener la limpieza y retirar todo lo inherente a esta actividad cuando termine la jornada”, afirmó el secretario.
El objetivo: que no se convierta en otra Saladita
La comparación con La Saladita apareció al hablar del posible crecimiento de la feria. Gómez marcó diferencias y aseguró que las pautas buscan justamente evitar que la nueva actividad termine pareciéndose a ese espacio comercial.
“La Saladita no paga nada. Eso ya está justamente lo que procuramos que no se convierta en una Saladita”, afirmó. Y agregó: “Imponemos estas pautas para no decirles que no rotundo, permitirles esta dinámica en la economía familiar, pero también tener determinado control”.