La Fiesta de las Colonias había quedado en pausa y muchos la daban por perdida. La Escuela Nº 684 de San Jorge la revivió con asado, coronas y un anuncio del intendente que cambia el día a día de los chicos.
La zona rural de San Pedro volvió a latir al ritmo de sus chacras. La tradicional Fiesta de las Colonias regresó con una nueva edición y reunió a las familias que sostienen, día a día, buena parte de la producción del municipio.
Entre yerbales, caminos de tierra e historias que se transmiten de generación en generación, la celebración tuvo un sabor especial: no se trata solo de una jornada de festejo, sino de una tradición que estuvo en pausa y que la comunidad educativa de la Escuela Nº 684 de colonia San Jorge decidió recuperar.
El objetivo fue claro desde el principio: reivindicar la historia de las colonias y reconocer a hombres y mujeres para quienes muchas veces no existen feriados ni domingos. Las tareas de la chacra requieren atención permanente y son esas mismas familias las que cuidan la tierra y hacen llegar alimentos frescos y de calidad a la mesa de miles de personas.
Una pausa en la rutina para reencontrarse
La jornada funcionó como un respiro en medio de los quehaceres habituales. Hubo juegos, stands, comidas típicas y la elección de las representantes de la fiesta, actividades que convocaron a integrantes de las distintas colonias del municipio.
Detrás de cada detalle hubo mucho trabajo. Docentes, familias y vecinos colaboraron con la elaboración de asados, espetos de carne vacuna y porcina, pollos, ensaladas, la ornamentación y la organización de los espacios para recibir al público. Cada tarea se asumió de manera conjunta, desde los preparativos hasta la atención de los visitantes.
La directora de la Escuela Nº 684, Nélida Barchuk, destacó el compromiso que permitió concretar una nueva edición en un contexto económico que exige redoblar esfuerzos. “Detrás de esta fiesta hay muchas horas de trabajo, planificación, esfuerzo y, sobre todo, personas que creen en la importancia de nuestra escuela y de nuestra comunidad”, indicó en diálogo con El Territorio.
Y agregó: “Sé que atravesamos tiempos económicos difíciles y que organizar una fiesta de estas características requiere un gran esfuerzo. Por eso, valoro aún más cada colaboración, cada hora dedicada y cada mano que se sumó. Esta fiesta no la hace una sola persona ni una sola institución: la hacemos entre todos”.
Coronas, aplausos y una comunidad que se junta
Uno de los momentos más esperados fue la elección de las representantes. Entre música y el aplauso del público, Marieta Sokalski fue coronada reina; Analía Rodríguez resultó electa primera princesa y Luzmila Gremat, segunda princesa. El jurado estuvo integrado por Rubén Gacek, Pilar Cura y Rosmari Quintana.
El encuentro también sirvió para visibilizar el rol de las instituciones educativas en las colonias, donde la escuela trasciende la enseñanza y se convierte en un espacio de encuentro, integración y acompañamiento para las familias.
“Estoy convencida de que el trabajo en equipo por nuestras escuelas rurales nos llevará cada vez más lejos. Necesitamos instituciones acompañadas, comunidades comprometidas y políticas que fortalezcan la educación rural, porque nuestros niños merecen las mismas oportunidades, una educación de calidad y un futuro lleno de posibilidades”, consideró Barchuk.
El anuncio que esperanza a Colonia San Jorge
De la jornada participaron el intendente de San Pedro, Miguel Dos Santos, y el coordinador provincial de la UGL de Escuelas Rurales, Marcelo Fernández.
En ese marco, el jefe comunal anunció que se realizarán las gestiones para solicitar la construcción de un pozo perforado que mejore el acceso al agua en la Escuela Nº 684 y beneficie a toda la comunidad de Colonia San Jorge. Se trata de una necesidad que afecta tanto el funcionamiento cotidiano del establecimiento como a las familias de la zona.
“El anuncio relacionado con el pedido del pozo perforado representa una esperanza y un paso importante para nuestra escuela y las familias de San Jorge”, señaló la directora.
Para cerrar, Barchuk reflexionó sobre lo que significó recuperar esta celebración: “Me quedo con la alegría de ver a nuestras colonias reunidas, compartiendo, colaborando y demostrando que, cuando trabajamos unidos, somos capaces de lograr grandes cosas”.