La FIFA en la mira: hinchas europeos denuncian una “estafa monumental” en las entradas del Mundial 2026
Una demanda histórica sacude al fútbol mundial: millones de hinchas acusan a la FIFA de prácticas abusivas en la venta de entradas para el próximo Mundial. Los precios revelados para la final son solo el comienzo de una larga lista de reclamos.
Un colectivo masivo de hinchas europeos presentó una demanda formal contra la FIFA ante la Comisión Europea. Acusan al organismo rector del fútbol mundial de imponer precios “exorbitantes” y condiciones de venta opacas para el próximo Mundial de 2026, abusando de su posición de monopolio. La denuncia, respaldada por millones de consumidores, detalla al menos seis puntos de abuso que podrían dejar a miles de aficionados fuera del evento.
La organización Euroconsumers, junto a la OCU y las asociaciones de fanáticos Football Supporters Europe y la española FASFE, son los impulsores de esta acción sin precedentes. En un comunicado enviado a la agencia EFE, enumeraron una serie de prácticas que consideran abusivas y perjudiciales para los consumidores.
¿Cuáles son los abusos denunciados?
La lista de reclamos es extensa y contundente. Los hinchas señalan “precios desorbitados, publicidad engañosa, precios variables, técnicas de presión y doble beneficio” por parte de la FIFA. El sistema de venta actual, según la denuncia, carece por completo de transparencia y justicia.
Uno de los datos más impactantes se refiere al costo de la final. Las entradas más baratas disponibles para el partido decisivo arrancan en los 4.185 dólares. Esta cifra representa siete veces el precio de la localidad más económica para la final del Mundial de Qatar 2022, marcando un aumento desproporcionado.
Respecto a las entradas promocionadas como más accesibles, la denuncia indica que las anunciadas a 60 dólares estaban prácticamente agotadas en el momento en que se pusieron oficialmente a la venta, lo que para los demandantes constituye publicidad engañosa.
Falta de transparencia y precios variables
El escrito presentado ante las autoridades europeas cuestiona duramente la existencia de precios variables sin límite y sin transparencia. Detallan que algunas entradas experimentaron un aumento del 25% entre diferentes fases de venta, una práctica que consideran predatoria.
Además, critican la opacidad en el proceso de compra. En el momento de adquirir la entrada, el fanático no conoce la localización exacta de su asiento, no tiene acceso a un mapa claro del estadio y, en muchos casos, desconoce si tiene derecho a un reembolso bajo alguna circunstancia. Esta falta de información básica deja al consumidor en total desventaja.
El reclamo central de las asociaciones es claro: exigen a la FIFA precios “claros, estables y justos” que protejan a los consumidores y favorezcan un acceso inclusivo al mayor evento futbolístico del planeta. Por este motivo, solicitaron a la Comisión Europea que actúe de inmediato con órdenes concretas dirigidas al organismo que preside Gianni Infantino.
El peso de los demandantes
Euroconsumers no es una organización menor. Representa a más de 6 millones de personas en Italia, Bélgica, España, Polonia, Portugal y Brasil. Se autodefine como la asociación de consumidores líder a nivel mundial en información, servicios personalizados y defensa de derechos.
La entidad explicó que su información y acciones están elaboradas por un equipo multidisciplinario de abogados, economistas, estadísticos, ingenieros y otros profesionales. Su trabajo se sustenta en los principios de ahorro, calidad, sostenibilidad y, sobre todo, en la independencia que le proporcionan sus 180.000 socios activos.
El Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá desde mediados de junio, se prepara bajo esta nube de controversia. Mientras la FIFA promueve el primer Mundial trinacional de la historia, una parte fundamental del espectáculo –los hinchas– alza la voz contra lo que consideran una explotación comercial sin límites. La pelota ahora está en el campo de las autoridades europeas.