La final de inferiores en La Falda terminó con golpes y corridas en plena cancha
La final de inferiores entre Huerta Grande y La Cumbre se jugó en La Falda y terminó con una pelea que nadie vio venir: golpes y corridas en plena cancha después del pitazo final.
La definición del torneo de inferiores de la Liga de Punilla quedó opacada por un episodio de violencia que se desató una vez finalizado el partido entre Huerta Grande y La Cumbre, disputado en la cancha de River de La Falda.
Según trascendió, lo que comenzó como un cruce entre integrantes de ambos equipos derivó en una pelea abierta, con golpes y corridas dentro del campo de juego. El encuentro, que debía cerrar la competencia con un clima de fiesta, terminó empañado por la trifulca.
Un final que nadie esperaba
El enfrentamiento se produjo después del pitazo final, cuando jugadores de los dos planteles se trenzaron en una batalla campal que obligó a intervenir para separar a los involucrados. La escena, lejos de la imagen habitual de un cierre de torneo juvenil, dejó una postal de tensión y violencia en pleno césped.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la problemática de la violencia en el fútbol de inferiores, una competencia que tiene como protagonistas a chicos y jóvenes que buscan formarse deportivamente y que, en este caso, quedaron envueltos en una situación que excede lo estrictamente futbolístico.
La Liga de Punilla, en la mira
La final de la Liga de Punilla era el broche esperado para una temporada de trabajo en las divisiones menores. Sin embargo, el desenlace violento obliga a repensar los operativos de seguridad y el comportamiento de los protagonistas en este tipo de definiciones.
Hasta el momento, no se informó si las autoridades de la liga o la policía tomaron medidas respecto a lo ocurrido, ni si habrá sanciones para los equipos involucrados. La investigación, en tanto, queda abierta para determinar responsabilidades.