La final de inferiores en Recreo que terminó con la cancha invadida y dos árbitros lesionados
¿Qué pasó en la final de inferiores de Recreo que terminó con la cancha invadida y dos árbitros lesionados? El dato que nadie esperaba: el partido no tenía seguridad ni policía adicional.
La definición de quinta división entre Talleres de Laguna Paiva y Defensores del Oeste de Recreo se convirtió en un escándalo: hubo jugadores y dos árbitros lesionados, y parte del público ingresó al campo de juego. El partido, que debía coronar a los chicos, terminó opacado por la violencia.
El domingo, la cancha de Defensores de Recreo fue el escenario de una jornada que quedará marcada por la gresca y no por el fútbol. Lo que empezó como una discusión durante el desarrollo del encuentro fue escalando hasta derivar en un enfrentamiento generalizado.
Una final sin seguridad
Según lo informado, el partido no habría contado con seguridad privada ni Policía Adicional, pese a tratarse de una final de divisiones inferiores. Ese dato quedó bajo análisis, ya que la ausencia de control habría facilitado la invasión del terreno de juego.
Además, se denunciaron daños en los sanitarios destinados al sector visitante, donde habría sido roto un inodoro. Más allá de determinar responsabilidades por cada episodio, la escena dejó una pregunta incómoda sobre lo que se enseña en el deporte formativo.
El partido que nadie debería enseñar
Los protagonistas tienen pocos años y todavía están construyendo su vínculo con el deporte. Aprenden a ganar, pero también deberían aprender a perder. A competir, a respetar al rival, a aceptar una decisión arbitral y a entender que un resultado no puede estar por encima de todo.
En ese proceso, los adultos tienen un papel fundamental. Familias, entrenadores, dirigentes y quienes acompañan desde afuera no son espectadores ajenos a lo que ocurre. También forman parte de la experiencia deportiva de esos chicos y, quieran o no, sus conductas terminan siendo una enseñanza.
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