La fiscal pidió absolver a los médicos por la muerte de Matías Juárez y la reacción de su mamá fue inmediata
Todos esperaban que la fiscalía cerrara su alegato pidiendo una condena. Pero sorprendió con un giro inesperado que desató la bronca de la familia.
El juicio por la muerte de Matías Juárez, el niño tucumano que falleció en octubre de 2016 tras una cirugía de amígdalas, vivió este lunes su jornada más tensa. La fiscal Marta Jerez sorprendió a todos al pedir la absolución de los tres médicos acusados, al considerar que la muerte fue "una contingencia médica" cuyo origen no se pudo determinar con precisión.
La reacción de la madre, María Luna, no se hizo esperar. Apenas terminó de escuchar los fundamentos de la fiscal, expresó entre lágrimas: "No lo puedo creer, no puedo creer que la fiscal haya pedido que los absuelvan". Es el primer juicio por mala praxis médica que se desarrolla en la provincia.
Los argumentos de la fiscalía
En su alegato, Jerez sostuvo que los profesionales actuantes pusieron "todo su esfuerzo" para salvar la vida del niño, pero no lo lograron. Sin embargo, no descartó por completo responsabilidades institucionales: señaló que las instituciones involucradas podrían haber fallado en garantizar el equipamiento tecnológico y el personal necesario, ya que durante la cirugía solo había una médica terapista de guardia y el cirujano trabajó junto a una anestesista cuya identidad nunca pudo esclarecerse del todo, dado que fue sobreseída durante la instrucción y la causa no logró tomar contacto posterior con ella.
Con esos argumentos, la representante del Ministerio Público Fiscal solicitó al tribunal que se absuelva de culpa y cargo a Álvaro Enrique Páez, Federica Castro y Florencia Jerez.
La postura de la querella
La familia de Matías, representada por los abogados Silvia Furque y Gerónimo Martínez Molina, salió al cruce de la hipótesis fiscal. Furque remarcó que el niño llegó al quirófano en perfectas condiciones de salud: "Matías entró sonriendo, caminando y confiando", describió. Y subrayó que los estudios prequirúrgicos no arrojaban ningún indicio de riesgo para una intervención que, en principio, era de baja complejidad.