La fiscal suspendida apeló al STJ y apuntó a un allanamiento clave
La fiscal Virginia Palacios denunció un supuesto plan para matarla, pidió custodia y terminó apartada de su cargo por 60 días. Ahora fue al STJ para que investiguen un allanamiento clave en medio del escándalo.
La fiscal de Juicio Virginia Palacios presentó un pedido de vindicación ante el Superior Tribunal de Justicia (STJ) tras haber sido suspendida por 60 días por el procurador general de la provincia, Sebastián Cadelago Filippi.
La funcionaria confirmó la presentación y explicó que busca que se investigue su actuación en el marco del conflicto judicial que se desató a partir del robo de una importante suma de dinero en la vivienda de María Lydia Novillo.
Palacios pidió que se determine “toda la trazabilidad correspondiente a si han existido comunicaciones telefónicas o personales con algún fiscal” para establecer si ella impartió instrucciones respecto de un allanamiento vinculado con esa investigación.
“Que puedan decir si ellos en algún momento recibieron alguna instrucción de mi parte, para que hicieran o dejaran de hacer un allanamiento del que tomé conocimiento cuando se estaba haciendo”, declaró a un medio local.
Por qué la suspendieron
Cadelago Filippi fundamentó la suspensión en el vínculo de Palacios con Nicolás Mauricio Gómez, conocido como “El Porteño”, quien está prófugo de la Justicia y fue señalado por la propia fiscal como la persona que habría sido contratada para atentar contra su vida.
Palacios reconoció que conocía a Gómez y aclaró que el hombre había hecho trabajos de mantenimiento en su vivienda de El Volcán.
La fiscal se enteró del supuesto plan a través del abogado de Jorge Novillo, quien le habría transmitido información aportada por otro interno del Servicio Penitenciario Provincial, identificado como “Coco” Fábregas.
Según esa versión, Gómez habría recibido dinero para atentar contra Palacios y Jorge Novillo. El supuesto móvil estaría relacionado con la investigación por el robo de dinero ocurrido en abril en la vivienda de María Lydia Novillo.
El robo que originó todo
El caso comenzó con la denuncia de María Lydia Novillo por la sustracción de una importante suma de dinero que su hermano Ernesto Novillo, conocido como “El Tomero”, había dejado en una caja fuerte dentro de la vivienda.
El principal sospechoso es Jorge Novillo, hermano de María Lydia y Ernesto, y además amigo de Palacios.
El abogado de Jorge Novillo fue quien le comunicó a la fiscal la existencia del supuesto plan para asesinarla. A partir de esa información, Palacios denunció la amenaza y solicitó custodia policial.
Efectivos del Comando de Operaciones de Alto Riesgo (COAR) fueron destinados a custodiar su domicilio, en el barrio privado Los Quebrachos, y a acompañarla en sus desplazamientos.
En paralelo, la situación derivó en cuestionamientos sobre el accionar de Palacios y de la fiscal auxiliar María Alejandra Quiroga Nassivera en la investigación del robo.
“Terminé suspendida en mi cargo”
Palacios cuestionó la decisión del procurador y sostuvo que su suspensión se produjo después de haber denunciado el supuesto plan contra su vida.
“En vez de ayuda como mujer sola por ir a denunciar lo que me está pasando, yo he recibido una suspensión”, afirmó.
La fiscal dijo que buscó respaldo institucional ante la situación que atravesaba, pero terminó apartada de sus funciones por 60 días. “Fui a buscar la solidaridad que no encontré, porque yo terminé suspendida en mi cargo por haber manifestado dentro de la denuncia que yo conocía a la persona de Gómez”, señaló.
Pese a cuestionar la medida, Palacios afirmó que acatará la decisión de su superior. “Voy a acatar porque sigo creyendo en la Justicia”, sostuvo, aunque calificó la suspensión como “una injusticia”.