La fórmula que licúa los ingresos de los jubilados: nueve meses de caída y un bono que no alcanza
Mientras la inflación no da tregua, los jubilados enfrentan una fórmula que los deja atrás mes a mes. ¿Hasta cuándo podrán sostener este deterioro en su poder de compra?
El poder adquisitivo de las jubilaciones lleva nueve meses consecutivos en retroceso, golpeando especialmente a quienes cobran la mínima. La fórmula de ajuste que utiliza la inflación pasada y la falta de actualización del bono explican esta pérdida que ya supera el 6% en algunos casos, según análisis privados.
Consultoras como C-P y Analytica detallaron la situación. Desde Analytica estimaron que el bono debería más que duplicar su valor -de los $70.000 actuales a $144.000- para mantener el poder adquisitivo inicial que tenía cuando se implementó.
¿Cómo impactó esto mes a mes? En marzo, la jubilación mínima perdió 0,9% en términos reales. “La licuación del bono explica la dinámica. Desde junio acumula una caída de 6%. El resto de las jubilaciones (medias y altas) cayeron 0,5%”, agregó C-P en su informe.

Con respecto al haber mínimo, que cubre a más del 60% de los jubilados, la consultora sostuvo que se encuentra 10,2% por debajo del nivel de noviembre de 2023, último mes completo de la administración de Alberto Fernández.
¿Qué pasa con las jubilaciones más altas?
En tanto, el trabajo de C-P calculó que las jubilaciones medias y altas se ubican 7,4% por encima de aquel valor de noviembre de 2023. “Si bien la trayectoria de los últimos meses fue más negativa para la jubilación mínima, la diferencia más grande se encontró entre junio de 2024 y junio de 2025”, indicó el análisis.
En CEPA también se refirieron a la pérdida de los ingresos de los jubilados. Para eso, analizaron el primer trimestre de este año versus los últimos tres meses del gobierno de Fernández (septiembre a noviembre de 2023) y concluyeron que los jubilados de la mínima tuvieron una pérdida de 3,8% con respecto a la inflación medida por el INDEC. No obstante, aclararon que si se considera la canasta actualizada del Índice de Precios al Consumidor (IPC), la caída llega a 13,1% en ese período.
¿Por qué la fórmula de ajuste está en el centro del problema?
En abril, la jubilación mínima fue de $380.319,31, a lo que se sumaron los $70.000 del bono, para llegar a un total de $450.319,31. Ese valor se actualiza mensualmente por la inflación de dos meses atrás. Es decir que este mes los haberes subieron 2,9%, en línea con el IPC que publicó el INDEC para febrero.
Matías Rajnerman, jefe de macroeconomía del Banco Provincia, se refirió a ese punto: “En tanto y en cuanto la inflación se acelere, la jubilación va a caer en términos reales porque como se actualiza en base a la suba de precios de dos meses atrás, siempre queda rezagada ante una suba de precios. Entonces, el último ajuste, de 2,9%, se queda corto frente a la inflación de 3,4% que se vio en marzo”.
¿Cómo se compara con el costo de vida real?
La pérdida del poder adquisitivo de los jubilados se refleja también en la distancia entre el valor de las jubilaciones y la canasta de consumo de los adultos mayores. Según los últimos datos Defensoría de la Tercera Edad porteña, la canasta de consumo de una pareja de personas adultas mayores con vivienda propia llegó en febrero de 2026 a $1.548.360 (5,5% más que el valor del mes anterior). Equivale a 3,4 jubilaciones mínimas, con bono, de abril.
Si esa misma pareja alquila, el costo de vida fue de $2.268.554 (lo que significó un incremento de 4,7% en el mes). En ese caso, la relación con el haber más bajo se amplía a 5 veces el monto actual.