La foto de Don Ramón en Buenos Aires que dejó helado hasta a su propio hijo
Una foto inédita de Ramón Valdés (Don Ramón) en la estación Callao del subte de Buenos Aires se viralizó. Su hijo Esteban la compartió en Instagram. Además, el desesperado pedido de la Bruja del 71 antes de morir: descansar junto a su amado.
Una imagen inédita de Ramón Valdés, el inolvidable Don Ramón de El Chavo del 8, se volvió viral en las últimas horas. La postal, tomada en la Estación Callao de la Línea B de Subte durante su visita a la Argentina, sorprendió a sus propios familiares.
La foto fue compartida por Esteban Valdés, hijo del actor, en su cuenta de Instagram. “Foto inédita de mi apá Ramón Valdés, Don Ramón, en una de sus visitas a Buenos Aires, Argentina, posiblemente en 1980/81”, escribió junto a la imagen.
“Según mi amiga, la estación Callao pertenece a la línea B del metro (así le decimos en México al tren), la cual recorre la famosa avenida Corrientes. ¿Qué les parece? ¿La habías visto? Deja tu comentario y dale like”, agregó.
Valdés fue ovacionado cada vez que pisó suelo argentino. Hoy su rostro sigue estampado en remeras y cuadros, convertido en un ídolo popular gracias a su papel en El Chavo del 8.
El desesperado pedido de la Bruja del 71 en sus últimos minutos de vida
“Roro”, se escuchaba diariamente por los pasillos de la vecindad. Quien pronunciaba ese apodo era la Bruja del 71, la enamorada de Don Ramón que nunca logró convertirse en su esposa de ficción, pero sí en su íntima amiga en la vida real.
Los años pasaron y el estreno de Sin querer queriendo (Max) despertó recuerdos. Muchos aún creen que Angelines Fernández estaba profundamente enamorada de Ramón Valdés fuera del set, aunque no fue así.
Tiempo después de la muerte de Monchito, Fernández recibió un diagnóstico devastador: cáncer de pulmón debido a su adicción al cigarrillo. Con el final cerca, solo hizo un único pedido a sus familiares: quería descansar al lado del nicho de su querido Ramón.
El 25 de marzo de 1994, la vecindad volvió a teñirse de luto tras su partida. Su hija trató de cumplirle ese deseo, pero el Mausoleo del Ángel de México no contaba con el espacio solicitado. Finalmente, Angelines quedó a pocos metros, justo a la vuelta de su tan querido Valdés.