La foto de Verna y Di Nápoli movió el tablero: dos intendentes del PJ ya tienen nuevo espacio
¿Qué fue lo que vio Carlos Verna en esa foto con Luciano Di Nápoli que, en cuestión de horas, dos intendentes del PJ ya no dudaron en dejar el partido?
La imagen que reunió a Carlos Verna con Luciano Di Nápoli no quedó solo en el plano simbólico. En las horas siguientes, dos jefes comunales identificados con el vernismo dejaron el PJ y se sumaron a Fuerza Pampa, según pudo saber Diario Textual.
Se trata de Ariel Osmar Mauna, intendente de Chacharramendi, y Pablo Emanuel Lázaro Muse, de Rucanelo. La confirmación llegó poco después de que se conociera la publicación, cuando desde el propio partido lo oficializaron en sus redes sociales.
“Nos entusiasma que quienes tienen la responsabilidad de conducir sus comunidades encuentren en este espacio un lugar para participar, aportar su experiencia y pensar La Pampa que viene. Seguimos creciendo desde cada pueblo, sumando dirigentes, vecinos y nuevas voces a una construcción que quiere representar a toda la provincia”, escribieron desde Fuerza Pampa.
Un espacio que suma intendentes
Con estas incorporaciones, Fuerza Pampa ya cuenta con cuatro jefes comunales en sus filas. Los otros dos son el fundador del espacio, Manuel “Manu” Feito, intendente de Lonquimay, y Gustavo “Pata” Pérez, de Anchorena. Y desde el nuevo partido aseguran que podrían sumarse más nombres.
El respaldo de Mauna no era un misterio. Cuando Fuerza Pampa salió a la luz hace poco más de un mes, el intendente de Chacharramendi había dicho: “Como intendente de Chacharramendi y colega de Manu Feito y Pata Pérez, tampoco me parece mal lo de Fuerza Pampa”. Ahora ese guiño se transformó en un pase formal.
Con estos movimientos, Di Nápoli y Fuerza Pampa —aunque el intendente de Santa Rosa no figura formalmente en la estructura partidaria— empiezan a sumar volumen territorial y músculo político de cara a 2027.
Especulaciones y tensión en el peronismo
La coincidencia temporal entre la reunión de Verna y Di Nápoli y estos pases disparó distintas versiones dentro del peronismo. Una de ellas indica que el histórico dirigente de Plural pudo haber sido informado de la decisión de los dos intendentes durante el encuentro. Otra posibilidad que se baraja es que Verna esté alentando estos movimientos como una forma de tensionar con Sergio Ziliotto y su entorno.
Para el PJ, la señal no pasa inadvertida y genera cierta preocupación. El peronismo pampeano llega a la carrera electoral de 2027 con la sucesión de Ziliotto todavía sin resolver y con la conducción partidaria intentando sostener que las diferencias deben canalizarse dentro del partido y que la unidad es el objetivo principal. Sin embargo, algunos dirigentes comienzan a buscar un lugar por fuera de esa estructura.
Como publicó ayer Diario Textual, después del encuentro con Verna, en el entorno de Di Nápoli esperan ahora el próximo movimiento: un llamado de Ziliotto, en su doble condición de gobernador y presidente del PJ.
Todas las líneas internas del PJ fueron convocadas recientemente al Consejo Provincial del partido. La situación de Di Nápoli es diferente porque, desde su alejamiento de La Cámpora, no conformó una línea interna propia y, por lo tanto, no tiene representación en ese órgano, explicaron desde el peronismo.
Por ahora, Ziliotto, que tiene la facultad de definir el cronograma electoral, se toma su tiempo y juega con la ansiedad de quienes ya están en carrera. En el peronismo pampeano se especula con un posible desdoblamiento de las elecciones provinciales respecto de las nacionales, aunque también está sobre la mesa la alternativa de votar en forma conjunta.
La definición estará atravesada, entre otros factores, por lo que ocurra con las PASO a nivel nacional y por la evolución de la economía. El Gobierno de Javier Milei impulsa cambios en el esquema electoral y cualquier modificación terminará teniendo impacto en la estrategia de las fuerzas pampeanas.
En tanto, Di Nápoli mantiene su objetivo de ser candidato a gobernador en 2027 por el peronismo, pero ya dejó en claro que no está dispuesto a participar de una interna partidaria porque considera que no existen “garantías” dentro del PJ. Las autoridades del partido lo niegan terminantemente.
Los pases de Mauna y Lázaro Muse agregan así un nuevo elemento a una disputa que empieza a hacerse cada vez más visible: la pelea por la sucesión de Ziliotto y la construcción de los espacios que buscarán disputar la candidatura peronista en 2027.