La fotógrafa que invirtió las reglas del juego: pagó a los clientes de la prostitución para retratarlos
Una fotógrafa de renombre mundial invirtió los roles y pagó a los hombres que suelen ser invisibles en un circuito clandestino. El resultado es una muestra explosiva que por primera vez se ve en Buenos Aires y que promete cambiar la forma de mirar.
Una muestra artística de impacto internacional llega por primera vez a Buenos Aires, desafiando las narrativas visuales tradicionales. La obra de Cristina de Middel, ex directora de la mítica agencia Magnum, se exhibe en ArtexArte con un proyecto que durante siete años investigó el lado masculino de un mundo siempre mostrado desde la mirada femenina. Es, según los expertos, uno de los grandes acontecimientos artísticos del año en la ciudad.
Todo comenzó en 2015 en Río de Janeiro. La fotógrafa española, abrumada por la cantidad de avisos de prostitución en los diarios y cabinas telefónicas, decidió dar un giro radical. En lugar de fotografiar a las trabajadoras sexuales, puso un aviso buscando a los hombres que pagaban por sexo, ofreciéndoles dinero a cambio de su tiempo para fotografiarlos y escuchar sus historias.
¿Qué es “Gentlemens Club”?
La respuesta a su convocatoria fue masiva. Así nació “Gentlemens Club”, un proyecto que se extendió hasta 2022 y la llevó a recoger testimonios en diez países: desde Ciudad de México y Ámsterdam hasta Bangkok, Lagos y Kabul. La obra resultante rompe con la cultura fotográfica que suele representar la prostitución mostrando a mujeres en entornos sórdidos.
En cambio, Middel construyó un archivo de masculinidades. La serie se expone con las fotos dispuestas como láminas de un fichero. Solo hay una mujer retratada y varias son imágenes de espacios vacíos, generando un impacto visual y conceptual total. La muestra puede visitarse en la sala de ArtexArte, ubicada en Lavalleja 1062.
El poder del fotolibro y la búsqueda de nuevas historias
La exposición, gestionada por Gastón Deleau de FoLA (Fototeca Latinoamericana), también da un lugar central a los fotolibros de Middel. La artista, nacida en Alicante en 1974 y actualmente afincada en San Salvador de Bahía, explicó que estos objetos surgieron como respuesta a la falta de espacio para la fotografía en los medios tradicionales.
“Como en los medios ya no existía el papel que daba espacio a las imágenes, para los que venimos de la prensa y el fotoperiodismo, lo que hicimos fue crear otros papeles: los fotolibros”, afirmó. Para ella, el fotolibro hizo a los fotógrafos más responsables en cómo secuencian y publican su trabajo.
Su motivación principal siempre ha sido la curiosidad. “Salí a buscar las historias que no encontraba en las revistas”, confesó. Su objetivo es invitar al espectador a cuestionar lo que ve, a no tragarse las imágenes sin masticar, sino a entender el mecanismo que las hizo aparecer.
“The Afronauts”: el increíble programa espacial de Zambia
Otro de los pilares de la muestra es “The Afronauts” (Los Afronautas), un proyecto que el legendario fotógrafo Martin Parr consideró un hito clave en la reinvención del fotolibro moderno. Esta serie, que ocupa la primera planta de Artexarte, se basa en una historia real casi increíble.
En 1964, Zambia, recién independizada, inició un programa espacial con el objetivo de poner al primer africano en la Luna. El cerebro detrás de esta idea era Edward Makuka Nkoloso, quien entrenó a un grupo de estudiantes en un centro de investigación en las afueras de Lusaka. Sin embargo, la falta de financiamiento y el embarazo de una de sus alumnas más avanzadas terminaron por truncar el proyecto.
Al encontrarse con esta historia, Cristina de Middel decidió no replicarla de manera documental, sino inventar imágenes que respondieran a la idea occidental de cómo se vería una misión espacial africana. El resultado son fotografías donde hace posar a vendedores ambulantes con escafandras sobre cohetes improbables.
¿Qué opina la artista de la Inteligencia Artificial?
En un momento donde la IA genera imágenes con facilidad, la postura de Middel es clara. “La imagen final no me interesa, me interesa el proceso”, declaró. Para ella, lo importante no es solo la foto, sino haber estado presente en el momento de su creación.
“La IA evita todo lo bonito, todo lo interesante, que es lo que hubo antes de ese registro”, reflexionó. Aunque utiliza IA para textos, considera que en la imagen esta tecnología aún está dominada por la técnica, generando solo un asombro fugaz pero sin profundidad reflexiva sobre la temática que aborda.
La muestra de Cristina de Middel en ArtexArte representa una oportunidad única para el público argentino de sumergirse en el trabajo de una de las fotógrafas más innovadoras y conceptuales de la actualidad, cuya obra ha redefinido los límites del documentalismo y la narrativa visual.