La frase de Simone de Beauvoir que sigue generando debate 75 años después
Simone de Beauvoir afirmó en 1949 que ‘no se nace mujer: se llega a serlo’, planteando que la feminidad es una construcción social. La frase, clave del feminismo, sigue vigente en debates sobre género e identidad.
“No se nace mujer: se llega a serlo”. La célebre frase de Simone de Beauvoir, publicada en 1949 en El segundo sexo, continúa siendo una de las más citadas y discutidas del feminismo moderno. En ella, la filósofa francesa planteó que la feminidad no es solo un hecho biológico, sino una construcción social y cultural.
Con esa idea, Beauvoir revolucionó el pensamiento de su época al sostener que ninguna persona nace con una “esencia femenina” predeterminada. Según su mirada, una niña aprende desde pequeña qué significa “ser mujer” a través de la educación, la familia, la religión, la cultura y las normas sociales.
¿Qué quiso decir Simone de Beauvoir con “No se nace mujer”?
La frase aparece en el capítulo “Infancia” de El segundo sexo. Allí, Beauvoir argumenta que no alcanza con el sexo biológico: la sociedad también enseña cómo una mujer “debería” vestirse, comportarse, hablar o relacionarse con los demás. Por eso, para ella, la feminidad era en gran parte un proceso aprendido y construido.
Como filósofa existencialista, Beauvoir creía que “la existencia precede a la esencia”. Esto significa que no hay un destino fijo: las personas se construyen a través de sus decisiones y experiencias.

La diferencia entre sexo y género que marcó una época
Uno de los aportes más importantes de la filósofa fue diferenciar el cuerpo biológico de los roles sociales asociados al género. En una época donde muchas conductas femeninas eran consideradas “naturales”, Beauvoir cuestionó la idea de que las mujeres fueran por esencia más sensibles, maternales o sumisas.
Ese pensamiento terminó influyendo profundamente en el feminismo de las décadas posteriores.
Quién fue Simone de Beauvoir
Simone de Beauvoir (1908-1986) fue una filósofa, escritora y activista francesa, reconocida como una de las figuras más importantes del pensamiento del siglo XX. Además de su trabajo filosófico, escribió novelas, ensayos y memorias donde exploró temas como la libertad, las relaciones humanas, el paso del tiempo y la desigualdad de género.
Entre sus obras más conocidas aparecen El segundo sexo, Los mandarines, Memorias de una joven formal y La mujer rota. También fue compañera intelectual y sentimental del filósofo Jean-Paul Sartre, con quien compartió gran parte de su vida y del desarrollo del existencialismo francés.