La frase que podrías susurrar en un boliche de La Pampa para que te saquen de peligro
Bares, boliches y hoteles de La Pampa podrían estar obligados a responder a un código de auxilio para personas acosadas. Qué deberá hacer el personal cuando alguien lo pronuncie y qué multas se evalúan para los locales que no lo apliquen.
Un diputado provincial quiere que bares, boliches y hoteles de La Pampa tengan un código secreto de auxilio para personas acosadas o en riesgo. Se trata del Protocolo de Prevención y Asistencia "Preguntá por Ángela", que Julián "Pancho" Aguilar (UCR) presentó como proyecto de ley en la Cámara de Diputados.
La idea nace de un problema concreto: en un bar, un boliche o un alojamiento, quien sufre acoso o amenazas muchas veces no puede pedir ayuda abiertamente. Hacerlo delante del agresor puede ser más peligroso que callarse. El protocolo apunta justamente a ese momento.
Cómo funciona la señal
La mecánica es simple. La persona acosada se acerca a cualquier trabajador del lugar y pronuncia la frase "preguntá por Ángela". Eso funciona como un pedido de auxilio encubierto: el empleado debe activar el procedimiento sin exigir explicaciones delante de otros, sin obligar a la víctima a señalar públicamente a su agresor y sin pedirle que demuestre que hubo agresión física.
El texto aclara que usar exactamente esa frase no es un requisito excluyente para recibir protección. Si la persona pide ayuda de otra forma, también debe ser asistida.
Aunque la norma pone el foco en las mujeres, el sistema queda abierto a cualquier ciudadano que atraviese una situación de riesgo, sin distinción de género, edad ni condición.
Los pasos que deberá seguir el personal
El proyecto detalla el procedimiento una vez que se recibe la alerta. Primero, el empleado escucha a quien pide asistencia, mantiene la calma y avisa de inmediato al responsable capacitado del establecimiento.
Después se traslada a la persona a un sector seguro y reservado, lejos del presunto agresor, para evitar que quede expuesta. Luego se le consulta qué asistencia necesita y si prefiere quedarse en el local o retirarse. Con su consentimiento, se facilita el contacto con familiares o personas de confianza y se coordina un transporte seguro para la salida.
Hay dos situaciones que disparan respuestas específicas. Si la persona presenta lesiones, confusión intensa o indicios de haber sido víctima de sumisión química —es decir, alteración de la conciencia por sustancias—, se llama de inmediato a emergencias médicas. Si hay peligro grave o una agresión en curso, se avisa a las fuerzas de seguridad.
El personal del comercio no tendrá facultades policiales ni de investigación. Su rol se limita a proteger, acompañar y facilitar la intervención de los organismos competentes, cuidando siempre la intimidad de la víctima.
Dónde sería obligatorio y quién capacita
La implementación sería obligatoria en bares, pubs, discotecas, boliches, salones de fiestas, festivales, espectáculos públicos, hoteles y alojamientos transitorios. Todos esos espacios deberán exhibir cartelería instructiva visible y mantener actualizados los contactos de emergencia.
Como autoridad de aplicación quedaría la Secretaría de la Mujer, Géneros y Diversidad, que deberá dar capacitaciones gratuitas y obligatorias —presenciales o virtuales— a dueños, organizadores y personal de atención al público y seguridad. La formación se centraría en detectar temprano las situaciones de riesgo y en asistir correctamente a las víctimas.
Multas y un sello de reconocimiento
El proyecto prevé fiscalización y sanciones para los establecimientos que omitan los deberes de prevención. Las multas irían de 5 a 50 salarios mínimos, vitales y móviles, según la gravedad de la falta y el riesgo generado.
Pero hay una aclaración importante: que ocurra un hecho de violencia en el comercio no basta para penalizarlo si se demuestra que el personal actuó y cumplió con los pasos de asistencia. Del otro lado, como incentivo, se propone crear el sello "Espacio comprometido con tu seguridad - Preguntá por Ángela" para los comercios que acrediten cumplir óptimamente los requisitos.