La frontera respira: ARCA frenó por 120 días el decreto que tenía en pie de guerra a los comerciantes
Los comerciantes de la frontera salteña venían reclamando hace semanas por un decreto que les cambiaba las reglas de juego. ARCA acaba de mover el tablero: postergó la medida por 120 días y abrió mesas de trabajo, pero el texto original sigue sobre la mesa.
El gobernador Gustavo Sáenz confirmó que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) decidió postergar durante 120 días la aplicación de dos disposiciones del régimen de tráfico vecinal fronterizo, un alivio para los comerciantes del norte provincial que venían reclamando por los efectos de la medida.
La resolución se emitió este martes y, según precisó el mandatario, comenzará a regir desde su publicación en el Boletín Oficial. La decisión llegó después de las quejas de comerciantes, intendentes y trabajadores de la zona de frontera, que advirtieron sobre el impacto de los cambios.
Mesas de trabajo para revisar la letra chica
El gobierno provincial informó que se conformarán mesas de trabajo para analizar la situación comercial en la frontera y definir de qué manera deberían introducirse las modificaciones que la normativa original pretendía aplicar.
“Este impasse es fundamental y nos da la oportunidad de plantear nuestra postura provincial”, sostuvo Sáenz, que celebró la apertura del organismo nacional.
El decreto que fundamentó la postergación, publicado en el portal oficial de la provincia, aludió a cuestiones operativas y socioeconómicas propias de las zonas de frontera. El plazo adicional, agrega, busca permitir las adaptaciones necesarias para cumplir con las nuevas disposiciones sin afectar los usos y costumbres de la actividad local ni obstaculizar el flujo de las operaciones.
Qué buscaba la normativa original
La resolución que ahora queda en suspenso había introducido cambios orientados a reducir prácticas de fraccionamiento, la reiteración sistemática de operaciones y los desvíos hacia circuitos comerciales no autorizados, conductas que, según el texto, resultan incompatibles con los objetivos del régimen de tráfico vecinal fronterizo.
Con la postergación, los comerciantes de la frontera salteña ganan tiempo y una instancia de negociación antes de que las nuevas reglas vuelvan a la carga.