La fruta que Catamarca quiere meter en Europa y puede rendir 25.000 kilos por hectárea
El primer envío ya salió, pero en la provincia apuestan a mucho más: tecnificar el cultivo, sumar productores y aprovechar una ventaja que pocos conocen. ¿Qué es lo que hace tan especial a la tuna catamarqueña frente al mundo?
La tuna catamarqueña quiere dejar de ser un cultivo marginal para convertirse en una producción con destino de exportación. Con riego y tecnología, el rendimiento puede trepar hasta cerca de 25.000 kilos por hectárea, y alrededor del 70% de la fruta tendría salida al exterior. El desafío, ahora, es ordenar la cadena productiva, mejorar el empaque y sumar más productores al proyecto.
Oscar Contreras, integrante del equipo técnico de la Vicegobernación, contó en Radio El Esquiú 95.3 que se trabaja con productores del Valle Central y del este provincial para armar un esquema integral. "Venimos apoyando a grupos de productores pensando en un clúster", señaló.
La primera exportación a Europa y la contraestación como ventaja
El impulso llegó con el primer envío de tuna catamarqueña a Europa, y a partir de ahí el objetivo es mejorar cada eslabón. "Esto ya lleva un poco más de tecnificación", sostuvo Contreras, y remarcó que la contraestación argentina abre una oportunidad cuando la fruta no está disponible en otros mercados.
La estrategia también busca aprovechar casi toda la planta. Parte de los descartes podría transformarse en alimento para cabras, ovejas y vacas. "Tendríamos una oferta forrajera interesante", afirmó.
El empaque de Nueva Coneta y la salida logística
El empaque de Nueva Coneta juega un papel central: permite sumar valor y, al mismo tiempo, funciona como espacio de formación para estudiantes de educación agrícola. "Esta es una empacadora múltiple", explicó Contreras, ya que puede adaptarse para trabajar con tuna, naranja, cebolla, zanahoria y membrillo, entre otras producciones.
El funcionario también destacó las posibilidades logísticas que abren el Paso de San Francisco, los puertos chilenos y el corredor bioceánico, además del movimiento de cargas que genera la actividad minera.
"Tenemos el suelo, tenemos el clima, tenemos la gente y podemos generar trabajo local", resumió. Y planteó que el objetivo final es lograr "una Catamarca productiva, una Catamarca profunda", con productos capaces de llegar a las mesas de todo el país y también al exterior.