La frutilla bajó de $7.000 a $4.500 el kilo y las ventas se dispararon en Paraná
Brian, verdulero de Paraná, pasó de vender 30 cajones de frutilla por semana a casi 100. El kilo bajó de $7.000 a $4.500 y la demanda explotó. ¿Qué más cambió en su negocio y en la forma de comprar de sus clientes?
El precio de la frutilla en Paraná registró una baja notable en las últimas semanas, lo que impulsó un crecimiento explosivo en las ventas. El kilo, que hace tres semanas se conseguía por alrededor de $7.000, hoy parte desde los $4.500, según comerciantes de la ciudad.
Brian Gabas, dueño de una verdulería local, contó a Elonce que las condiciones del tiempo jugaron un papel clave. "Con el frío y las lluvias hubo un freno, pero ahora, con la mejora del tiempo, la gente empezó a consumir mucho más", explicó.
La fruta que comercializa su negocio llega desde Rincón, Santa Fe, y se renueva a diario. Además del kilo a $4.500, el cajón de cuatro kilos ronda los $15.000. La producción regional arrancó en mayo y se fue intensificando a medida que subieron las temperaturas.
Ventas que se triplicaron
La combinación de más oferta y precios más accesibles disparó la demanda. "Cuando arrancamos estábamos trayendo unos 30 cajones por semana y hoy estamos vendiendo cerca de 100", detalló Gabas. El comerciante estimó que la temporada en la zona podría alargarse hasta noviembre o diciembre.
Otros productos también mostraron movimientos. La papa, por ejemplo, llegó a venderse a $2.200 el kilo y la bolsa alcanzó los $30.000. Ahora, según Gabas, se consigue entre $20.000 y $22.000, aunque aclaró que es un precio que cambia seguido.
Entre las opciones convenientes de estación, el verdulero recomendó los cítricos como mandarina, naranja, pomelo y limón, que atraviesan un buen momento de calidad y precios bajos. También destacó verduras regionales como acelga, espinaca, coliflor y brócoli.
Consumidores más atentos al bolsillo
Gabas notó que cambió la forma de comprar. "Hoy viene el cliente y compra lo que le conviene. Si está a buen precio lo lleva y, si está caro, no lo compra", sostuvo. Para él, la gente ya no adquiere productos sin mirar antes el valor.
La tendencia también se ve en los medios de pago. Predominan las tarjetas de crédito y las billeteras virtuales, mientras que el efectivo representa apenas el 20% de las operaciones. Entre los jubilados, observó un uso especial de las tarjetas de crédito, sobre todo en pagos de una sola cuota.