La furia de los vecinos no se hizo esperar: así cayó el acusado del femicidio de Gemma
Lo buscaban por un femicidio y lo encontraron escondido en un techo. Pero la detención no fue como esperaban: los vecinos lo recibieron con furia y amenazas.
El hombre señalado como el autor del crimen de Gemma Giselle Álvarez fue capturado en Villa Obrera tras un operativo que mantuvo en vilo a toda la provincia. La detención, sin embargo, estuvo lejos de ser tranquila: un grupo de personas lo esperaba con gritos y amenazas.
Matías Exequiel Marín, de 34 años, era intensamente buscado desde las primeras horas de este jueves, cuando la Policía confirmó que había atacado a su expareja en inmediaciones de la Costanera. El sospechoso logró escapar a pie y se ocultó en distintos puntos de la zona, pero el cerco policial terminó por acorralarlo en los techos de una vivienda sobre calle El Paisano, en el departamento Chimbas.
El momento de la captura
El procedimiento fue registrado por los propios vecinos, que no dudaron en filmar la escena. En las imágenes se ve a Marín bajando de un techo y entregándose a los efectivos, mientras un grupo de personas lo rodea y le grita consignas duras: “Hijo de puta”, “La vas a pagar”, “Te vas a morir ahí adentro”.
La tensión fue tal que algunas personas intentaron agredir físicamente al detenido. La rápida intervención de los policías evitó que la situación escalara a un linchamiento, pero el clima de indignación quedó expuesto.
La huida y el hallazgo
Según la reconstrucción inicial de la investigación, Marín atacó a Gemma cuando ella se dirigía a su trabajo en motocicleta. El hombre la persiguió con un automóvil, la hizo caer y luego la atacó con un arma blanca. Un policía que pasaba por el lugar efectuó un disparo disuasivo, lo que permitió que la víctima fuera asistida, pero el agresor aprovechó para escapar corriendo.
La fuga se extendió por un amplio sector que incluyó la zona de La Laja y varios descampados. Finalmente, fue localizado en Villa Obrera, donde permanecía oculto en los techos de una vivienda.
Una denuncia previa que no evitó la tragedia
El caso volvió a encender las alarmas sobre la violencia de género: Gemma había denunciado a Marín por violencia de género el 1 de julio, menos de un mes antes del crimen. Esa denuncia, que consta en la causa, ahora será clave para determinar las responsabilidades y los pasos a seguir.
Con el principal sospechoso detenido, la investigación quedó en manos del Ministerio Público Fiscal, que avanzará con la imputación y las próximas medidas judiciales. Se espera que en las próximas horas se formalice la acusación por el femicidio.