La furia del viento en Rosario dejó las veredas cubiertas por un manto dorado que sorprende a todos
La tormenta dejó más que agua: las veredas de Rosario se cubrieron de un manto amarillo que nadie esperaba. ¿Sabés cómo quedaron?
La tormenta que azotó Rosario durante la madrugada, en medio de un alerta por vientos fuertes que seguía vigente este jueves, no solo provocó serios daños sino que también dejó una postal inesperada: las veredas se tiñeron de un amarillo fluorescente gracias a la lluvia de hojas secas.
El viento sacudió con fuerza las copas de los árboles y, además de agua, “llovieron” hojas que quedaron apiladas en el suelo, adheridas entre los charcos. Rosario3 registró cómo las veredas se convirtieron en verdaderas “alfombras” de tonos dorados y amarronados, un espectáculo natural que modifica la fisonomía urbana.
Aunque las hojas acumuladas pueden obstruir las alcantarillas, su belleza es innegable. Un rastro natural de un otoño que se afinca en la ciudad, que tras tanto calor será disfrutado por muchos con días de termómetro bajo y sol tibio.


