La fusión que pone en jaque a tres marcas de toallitas en la Argentina
La compra global ya es un hecho, pero en la Argentina la pelota sigue picando: tres marcas de toallitas que facturaban más de US$30 millones quedaron en un limbo que nadie se anima a resolver. ¿Quién se queda con ellas?
Kimberly-Clark, la compañía dueña de Huggies, Kleenex y Cottonelle, cerró la compra de Kenvue, la firma que nació en 2021 como escisión de Johnson & Johnson y que fabrica Neutrogena, Listerine y Siempre Libre. La operación, valuada en US$48.700 millones, se anunció hace un año y acaba de quedar formalizada, según informó la empresa.
Un gigante del cuidado personal
Con esta integración, el grupo estadounidense arma uno de los mayores conglomerados de bienes de consumo orientados a la higiene y el cuidado personal. La nueva compañía reunirá diez marcas con ventas anuales superiores a los US$1000 millones cada una: Huggies, Listerine, Cottonelle, Neutrogena, Depend, Tylenol, Kleenex, Johnson’s Baby, Kotex y Scott.
El portafolio abarca desde productos para bebés y cuidado femenino hasta pañuelos descartables, higiene bucal, medicamentos de venta libre y soluciones para adultos mayores.
“Hoy marca un momento decisivo en los 154 años de historia de Kimberly-Clark. Damos la bienvenida a Kenvue y comenzamos a trabajar como una sola compañía”, afirmó Mike Hsu, presidente y CEO de Kimberly-Clark, en el comunicado difundido tras el cierre.
El rompecabezas argentino: qué pasa con Siempre Libre, OB y Carefree
En la Argentina, la operación tiene una particularidad que la vuelve delicada: Kimberly-Clark y Kenvue ya competían en algunas categorías, entre ellas la de higiene femenina. La primera participa con Kotex, mientras que Kenvue controla marcas como Siempre Libre, OB y Carefree.
El futuro de esas tres marcas ya estaba en revisión antes de que se concretara la integración global. En junio de este año, LA NACION informó que Kenvue había contratado al banco JP Morgan para buscar un comprador para sus negocios de higiene femenina en el país. En conjunto, esas marcas facturaban más de US$30 millones en el mercado local.
La búsqueda de un comprador formaba parte de un plan de desinversiones en distintos países, vinculado con las posibles objeciones de las autoridades de defensa de la competencia ante la superposición de negocios entre ambas compañías. La operación contemplaba las marcas y su comercialización, dado que la producción ya estaba centralizada en Brasil y la Argentina había dejado de fabricar esos productos.
En paralelo, el año pasado Kimberly-Clark anticipó una inversión de más de US$15 millones a 36 meses para centralizar la producción en su planta de San Luis, lo que implicaba el cierre de su planta ubicada en Pilar, provincia de Buenos Aires.
Por ahora, el anuncio del cierre de la adquisición global no trajo novedades sobre el proceso de venta de Siempre Libre, OB y Carefree en el país. Tampoco detalló qué medidas se adoptarán para resolver las superposiciones comerciales en los distintos mercados.
El antecedente más cercano se había registrado en Australia y Nueva Zelanda, donde Kimberly-Clark había propuesto desprenderse de parte del negocio de higiene femenina para avanzar con la operación ante las autoridades regulatorias.
Cómo queda la estructura y las cuentas del grupo
La adquisición también modifica la escala y la estructura de Kimberly-Clark. La compañía organizará sus operaciones en cuatro grandes segmentos geográficos: América del Norte; Asia-Pacífico; Europa, Medio Oriente y África; y Enterprise Markets, que incluirá América Latina —con Brasil—, India, el sudeste asiático y Japón.
En lo financiero, Kimberly-Clark ratificó que espera generar sinergias por aproximadamente US$2100 millones anuales una vez completada la integración. El plan contempla ahorros de costos por US$1900 millones, que la compañía prevé capturar durante los primeros tres años posteriores al cierre, y unos US$500 millones de ganancias adicionales por sinergias comerciales. Esa proyección incluye una reinversión de aproximadamente US$300 millones y tiene un horizonte de hasta cuatro años para su concreción.
La empresa señaló que ya tiene identificadas buena parte de las iniciativas de integración para alcanzar esos objetivos, que incluyen mejoras operativas, optimización de estructuras y una mayor eficiencia comercial.