La golpiza a un joven en San Pedro: cinco policías ya tienen nombre y apellido
La golpiza a un joven en San Pedro dejó de ser un hecho sin nombres: la ampliación de la denuncia apuntó directo a cinco uniformados que estaban en la escena, y la fiscalía ahora evalúa una figura que puede complicar a los que miraron sin hacer nada. Lo que declaró la víctima sobre lo que le habrían puesto encima para justificar su detención es el punto que más pesa en el expediente.
La causa por la brutal golpiza contra un joven en la vía pública de San Pedro sumó un avance determinante: la víctima amplió su declaración y aportó datos que permitieron individualizar a cinco efectivos policiales que habrían estado en la escena del violento procedimiento, ocurrido durante la madrugada del fin de semana.
Con esa presentación, las actuaciones sumarias se fortalecieron y el expediente incorporó elementos sustanciales para identificar a los agentes que habrían participado del ataque, además de actualizar el parte médico sobre el estado de salud del damnificado.
Reconocimiento de los agresores y peritaje forense
Según los datos que emergen de la causa, el denunciante logró brindar referencias precisas sobre la identidad de los uniformados que habrían encabezado la agresión física en la vía pública.
En ese marco, se realizó una revisión minuciosa a cargo de un médico forense, con el objetivo de establecer de manera fehaciente la magnitud de las lesiones constatadas tras el accionar de los policías.
En paralelo, la investigación determinó la presencia de cinco efectivos identificados en el lugar. La fiscalía interviniente analiza por estas horas si a los agentes que presenciaron el hecho sin intervenir les cabría una imputación por omisión de los deberes de funcionario público.
La denuncia de una maniobra para justificar la aprehensión
Uno de los puntos centrales de la ampliación testimonial es la advertencia del damnificado sobre una maniobra destinada a perjudicarlo: según su relato, durante la intervención policial le habrían plantado estupefacientes y otros elementos de consumo para justificar su detención.
El expediente ya había generado máxima tensión institucional cuando trascendió que uno de los agentes de la división especializada arrojó 2,21 gramos de alcohol en sangre en el test toxicológico al que fue sometido después del operativo.
El expediente pasó a la Fiscalía de Delitos contra la Administración Pública
Ante la gravedad de los testimonios y las pruebas recolectadas, las actuaciones completas fueron giradas a las oficinas de la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Administración Pública, con el fin de imprimirle celeridad a las próximas definiciones procesales.