La grieta por el RIGI: Ávila denuncia una 'estafa' y Aibar Quintar lo acusa de 'terraplanismo'
¿Sabías que el RIGI podría cambiar la economía de Catamarca para siempre? Un exdiputado lo califica de 'estafa' y un libertario lo defiende a capa y espada. Conocé los detalles del cruce que tiene en vilo a la provincia.
La pulseada por el modelo económico tiene un nuevo capítulo en Catamarca. El exdiputado Hugo Ávila y el legislador libertario Carlos Aibar Quintar protagonizaron un duro cruce por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y su ampliación, el Super RIGI. Mientras uno habla de un 'subsidio enorme' que destruiría la industria local, el otro lo tilda de 'terraplanismo económico'.
Todo comenzó cuando Ávila, exintegrante del Frente Amplio Catamarqueño, volvió a cargar contra la alianza entre La Libertad Avanza y el Partido Justicialista por la apertura de importaciones. En un móvil radial, sentenció: "Son parte del mismo modelo, un modelo de saqueo, de primarización de la economía, de desindustrialización, de ajuste y de precarización de la salud, de la seguridad y de la educación".
La respuesta de Aibar Quintar no se hizo esperar y arremetió: "Le hace falta leer un panfleto de economía al señor Ávila".
¿Qué cambia con el RIGI y el Super RIGI?
Ávila repasó que la apertura de importaciones ya se aplicó en otros gobiernos, citando a Martínez de Hoz, Menem, Macri y Milei, pero que siempre se podía revertir por decreto. "Ahora se institucionalizó por 30 años y eso se hizo con el voto del Partido Justicialista de Catamarca, en el Congreso de la Nación y en la Legislatura, y con el voto de La Libertad Avanza", afirmó.
El exdiputado explicó que ambos regímenes permiten el ingreso sin aranceles de insumos y bienes de capital para minería, petróleo y gas. Además, detalló los beneficios impositivos: quienes adhieren al RIGI pagan 25% de Ganancias en lugar del 35%, y en el Super RIGI la alícuota se reduce al 15%, sin impuesto al cheque ni tasas municipales. "Esto es un enorme subsidio", sostuvo, y lo calificó como "una gran estafa" hacia el parque industrial local.
El impacto en Catamarca
En su crítica, Ávila remarcó que la provincia solo recibe "apenas el 1%" en regalías por los recursos mineros. También señaló que el régimen no garantiza la contratación de trabajadores catamarqueños, el uso de materia prima local ni una cadena de proveedores propia, lo que explicaría la llegada de personal de otras provincias y del exterior.
Además, reveló que ya había advertido al titular de la Unión Industrial Argentina que la adhesión de Catamarca al RIGI significaría "el suicidio y la desaparición" del parque industrial provincial. En ese sentido, llamó a construir "una alternativa provincial" frente a este esquema.
La defensa de Aibar Quintar
El diputado libertario salió a responder con dureza y calificó de "terraplanismo económico" llamar subsidio a las exenciones impositivas del RIGI. "Cuando abrís las importaciones el mayor beneficiario es la gente, son los catamarqueños que ahora compran ropa, electrodomésticos y varias cosas más a un menor precio", planteó.
El legislador sostuvo que las empresas pagan regalías mineras a la provincia y que el RIGI favorece la llegada de inversiones que generan "más empleo privado, no más esclavos estatales". Además, cuestionó el modelo que propone Ávila: "empleo público por todos lados, más gasto y que financiemos industrias locales que nos venden los productos mucho más caros".
Para cerrar, lanzó una pregunta directa: "¿Quién es Grillo Ávila para decidir qué bienes o servicios eligen los catamarqueños?".