La Guardia Local entró al kiosco de la costanera y vio lo que estaba pasando adentro
La Guardia Local recorría la costanera cuando se topó con algo que no esperaba ver: un kiosco despachando alcohol a menores. Lo que siguió fue el cierre del local.
Un kiosco de la costanera de Villa María fue clausurado de forma preventiva después de que la Guardia Local comprobara que allí se vendían bebidas alcohólicas a menores de edad. El local está ubicado sobre avenida del Libertador al 100.
El procedimiento se concretó en la tarde del jueves. Los inspectores no llegaron con una denuncia previa: mientras estaban en el lugar, presenciaron en vivo la comercialización de alcohol a chicos. Con eso en mano, labraron las actuaciones correspondientes y ordenaron el cierre del establecimiento.
Una jornada con la ribera llena de adolescentes
El operativo no fue casual. Ese mismo día, la costanera villamariense registró una presencia masiva de adolescentes, un dato que las autoridades locales tienen bien presente a la hora de recorrer la zona.
La clausura se dispuso como medida preventiva, es decir, el kiosco no podrá abrir sus puertas mientras avance el trámite administrativo que se inició con las actuaciones.
Qué dice la normativa
Desde el municipio recordaron que la legislación vigente prohíbe de manera expresa la venta y el suministro de alcohol a menores de edad. La advertencia no es nueva, pero el episodio del jueves la puso otra vez sobre la mesa en un punto caliente de la ciudad.
El caso quedó en manos de las áreas municipales intervinientes, que deberán determinar los pasos siguientes dentro del expediente.