La guerra del boleto en Tucumán: empresarios enviaron cartas documento y acusan al municipio de “mala fe”
Empresarios de colectivos enviaron cartas documento al municipio y denuncian “mala fe” en medio de la pulseada por el boleto. ¿Qué pasará con el servicio?
La crisis del transporte público en San Miguel de Tucumán escaló este miércoles a un nuevo nivel de tensión. La Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT) envió cartas documento a la intendenta Rossana Chahla, al Concejo Deliberante y al secretario de Movilidad Urbana, Carlos Arnedo, mientras advirtió que el sistema está en una situación “crítica” y que, sin una recomposición tarifaria, el servicio “resulta inviable”.
El vicepresidente de AETAT, Jorge Berretta, defendió el estudio de costos presentado por las empresas y acusó al municipio de desconocer acuerdos técnicos alcanzados en reuniones previas. “Las falacias que esgrime públicamente Arnedo contradicen lo que discutimos en cuatro reuniones técnicas”, sostuvo el dirigente.
¿Qué dice el estudio de costos?
Según Berretta, durante esos encuentros se analizaron los costos reales del sistema y existían coincidencias entre los cálculos del municipio y los de las empresas. “El estudio de ellos tenía un error en la cantidad de boletos, con el 18% de suba de abril. Coincidíamos. Eran valores similares”, afirmó.
El referente empresarial aseguró que el análisis técnico arroja un valor del boleto cercano a los $ 2.400, aunque aclaró que son conscientes de la compleja situación económica. En ese marco, cuestionó la metodología oficial: “Es una aberración pedir un estudio técnico por línea: eso es mala fe o ignorancia”, disparó.
Menos pasajeros y más costos
Berretta vinculó el deterioro financiero con la caída en la cantidad de pasajeros y señaló a las aplicaciones de movilidad como un factor clave. “Abrieron la canilla a otros tipos de transporte: las aplicaciones. Todo eso hace que tengamos menos pasajeros por kilómetro”, indicó.
También remarcó que las empresas absorbieron incrementos salariales y subas en el combustible sin trasladarlos al boleto. “El gasoil aumentó un 60% desde febrero hasta ahora”, puntualizó.
Sueldos en cuotas y advertencias
La crisis impacta en los salarios. Berretta confirmó que propusieron a la Unión Tranviarios Automotor (UTA) abonar el sueldo de mayo en tres cuotas: 5, 12 y 19 de junio. “Lo hacemos para que no se pierdan fuentes de trabajo, porque sino es imposible”, explicó. “El aguinaldo y el sueldo… imaginate la situación”, agregó.
En una nota a la UTA, AETAT aseguró que existe “imposibilidad de hacer frente al pago diferenciado del combustible” y que mantener el servicio “resulta inviable”. Los salarios de mayo recién se pagaron el día 15.
Cartas documento y acusaciones
El conflicto escaló con el envío de cartas documento a funcionarios municipales. AETAT acusó a integrantes del Ejecutivo de declaraciones “inexactas, maliciosas y faltas a la verdad” sobre el estudio tarifario. Uno de los documentos apunta contra Arnedo, a quien acusan de “alarmante incapacidad técnica y política” y le exigen que “cese en su actitud omisiva”, con advertencias de acciones civiles y penales.
Otro texto denuncia una “postura obstructiva” y acusa a funcionarios de generar “confusión en la opinión pública”. “Le informamos y le exigimos que corte de inmediato la confusión que genera”, señala uno de los párrafos más duros.
El Concejo Deliberante, en el medio
Mientras tanto, el Concejo Deliberante continúa analizando el cuadro tarifario. La comisión de Transporte recibió a Arnedo la semana pasada para analizar el informe municipal. Tras cuatro horas de reunión, el funcionario y concejales aclararon que no hubo definiciones sobre un aumento, al considerar insuficientes los datos de las empresas.
La comisión presidida por José María Franco había solicitado un informe oficial para contrastarlo con el estudio de AETAT, que fija el boleto en $ 2.400. Arnedo presentó datos del SUBE y detalló los aportes del municipio para sostener el servicio, insistiendo en que el incremento pedido es “absolutamente impagable” en el contexto actual.
En medio del debate, el conflicto profundiza la incertidumbre sobre el futuro del transporte urbano tucumano, con un sistema en deterioro financiero, caída de pasajeros y crecientes dificultades para sostener el servicio.