La guerra que disparó el precio del petróleo a un nivel que no se veía desde la invasión a Ucrania
El valor del crudo rompió un techo histórico por primera vez en dos años. ¿Qué está pasando en un estrecho clave y por qué las principales potencias petroleras están frenando su producción? Los detalles del conflicto que tensa al mundo.
El conflicto en Medio Oriente provocó una brusca escalada en los mercados internacionales, llevando el valor del barril a superar la barrera de los 100 dólares. Esta suba histórica, la primera desde 2022, genera una fuerte incertidumbre sobre el suministro global y amenaza con trasladar sus efectos directamente a los bolsillos de los consumidores en todo el mundo.
En la apertura de la Bolsa de Chicago, el barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en abril experimentó un aumento del 13,84%, ubicándose en 103,48 dólares. Por su parte, el Brent, la referencia mundial, no se quedó atrás y escaló un 12,63%, alcanzando los 104 dólares por unidad.
Un golpe directo a la economía global
El incremento no es un dato aislado, sino la consecuencia directa de una guerra que ya lleva dos semanas y que está afectando regiones cruciales para la producción y el transporte de crudo. Los efectos ya son palpables: en Estados Unidos, el precio promedio de la nafta llegó a 3,45 dólares por galón, marcando un aumento del 16% con respecto a la semana anterior, según datos de la consultora AAA.
Frente a este escenario, el presidente estadounidense Donald Trump intentó calmar las aguas. En una entrevista con ABC News, calificó el impacto en los precios como un “pequeño fallo” y un “desvío” temporal. “Sabía exactamente lo que iba a pasar”, afirmó el mandatario, sugiriendo que los efectos serán de corto plazo.
El punto crítico: el Estrecho de Ormuz
La tensión se concentra en un punto geográfico vital: el Estrecho de Ormuz. Esta vía marítima, que separa Irán de Omán, es por donde se comercializa aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, unos 15 millones de barriles diarios. La amenaza de ataques con misiles y drones por parte de Irán ha hecho que los buques petroleros eviten casi por completo la zona.
Esta paralización prácticamente total del tránsito afecta directamente a los grandes exportadores de la región, como Arabia Saudita, Kuwait, Irak, Qatar, Bahrein y los Emiratos Árabes Unidos. La situación es tan crítica que países como Irak, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos se han visto obligados a recortar su producción porque sus tanques de almacenamiento están al límite de su capacidad, al no poder exportar el crudo.
La semana pasada ya había mostrado señales alarmantes, con aumentos del 36% en el precio del crudo en Estados Unidos y del 28% en el Brent. La nueva escalada consolida una tendencia que pone en jaque la estabilidad de los costos energéticos a nivel global, con el fantasma de una crisis de suministro que podría extenderse.