La guerra que golpea tu bolsillo: el experto que revela el punto débil de Argentina
Un experto energético de Mendoza desnuda la vulnerabilidad argentina frente a la crisis global. ¿Por qué el próximo invierno y la cosecha podrían costarnos mucho más de lo imaginado?
La escalada bélica en Medio Oriente sacude los cimientos del mercado energético global, y Argentina no es una isla. Gerardo Rabinovich, presidente de EMESA, advirtió sobre el impacto directo en la economía local, especialmente en un sector clave que podría encarecer todo. La falta de infraestructura para el gas y el alza del petróleo pintan un escenario complejo para el invierno y la cosecha.
Gerardo Rabinovich, quien también es vicepresidente del Instituto Argentino de Energía General Mosconi, fue claro en su diagnóstico. “En una crisis global a nadie le va a bien. Tiene múltiples cabezas y no sólo afecta una industria, sino a toda la economía”, afirmó el especialista en una entrevista con LVDiez.
¿Dónde está el talón de Aquiles argentino?
Rabinovich trazó una línea divisoria entre el petróleo y el gas. Por un lado, destacó que el país es autosuficiente en crudo. “Nosotros somos productores de petróleo y con lo que producimos nos autoabastecemos”, señaló.
Sin embargo, el panorama se oscurece al hablar del gas natural. El experto lanzó una alerta sobre los meses fríos que se aproximan. “En el caso del gas hemos conseguido aumentar la producción, aunque este invierno vamos a tener que importar por falta de infraestructura y el precio va a ser alto”, explicó.
Esta necesidad de importar en un mercado internacional convulsionado por la guerra expone una vulnerabilidad crítica. La carencia de obras de transporte adecuadas fuerza al país a comprar energía a valores inflados, con un costo que termina trasladándose a la economía doméstica.
El efecto dominó que llega al campo y a la góndola
Rabinovich profundizó en el mecanismo de contagio de los precios. “El aumento del precio del petróleo internacional arrastra a otros bienes. Requiere políticas específicas de mitigación”, analizó.
El impacto se siente con fuerza en el sector agropecuario, en vísperas de un momento crucial. “En abril comienza la cosecha y el campo utiliza gasoil. El gasoil caro impacta sobre los productores y así sucesivamente en muchas otras ramas de la economía”, detalló.
Frente a este escenario, el presidente de EMESA apuntó a Vaca Muerta como la gran oportunidad del país. “Nuestros recursos en Vaca Muerta pueden darnos un respiro. Por eso digo que hay que implementar políticas específicas adecuadas”, remarcó.
Finalmente, Rabinovich fue crítico con la visión de algunos sectores del gobierno. Afirmó que “hay funcionarios que han perdido la capacidad de decisiones y no creen que sea necesaria una política en la que el Estado defina determinadas líneas de acción e interfiera en el mercado”.
Para el especialista, existe un problema de percepción sobre la importancia estratégica del sector. “Hay una confusión respecto de la importancia del sector energético en la actividad económica en la cabeza de los funcionarios”, concluyó, subrayando que la energía es el sostén de toda la estructura productiva nacional.