La hazaña de Trungelliti que nadie esperaba en Cincinnati
¿Qué hizo Trungelliti para lograr su primera victoria en un Masters 1000? Los detalles de un partido que quedará en la historia del tenis argentino.
El santiagueño Marco Trungelliti, de 36 años, logró este viernes un hito en su carrera al vencer al serbio Hamad Medjedovic por 7-5 y 7-6 (2) en el Masters 1000 de Cincinnati. Es su primera victoria en un cuadro principal de esta categoría, y ahora se prepara para un duelo titánico contra el ruso Daniil Medvedev.
Trungelliti, actual número 90 del mundo, llegó al torneo tras superar la clasificación con dos triunfos contundentes: primero ante el austríaco Sebastian Ofner y luego frente al japonés Kei Nishikori. Así accedió por cuarta vez en su carrera al main draw de un Masters 1000, y por tercera ocasión en esta temporada.
¿Cómo fue el partido ante Medjedovic?
El encuentro fue parejo y exigente. Trungelliti mostró carácter en los momentos decisivos, ganando el 71% de los puntos con su primer servicio, sumando 11 winners y concretando tres quiebres.
El primer set se definió por detalles: Trungelliti quebró el servicio de su rival cuando el marcador estaba 6-5, tras unos 15 minutos de presión, para llevarse el parcial por 7-5. En el segundo set, el santiagueño estuvo abajo 3-5, pero reaccionó a tiempo, recuperó el quiebre y forzó el tie-break, donde fue ampliamente superior y se impuso por 7-2.
¿Qué significa este triunfo para Trungelliti?
Con esta victoria, Trungelliti saldó una deuda pendiente en su extensa trayectoria: nunca había ganado un partido en el cuadro principal de un Masters 1000. A sus 36 años, demostró que la perseverancia sigue siendo su mayor virtud.
El premio por esta hazaña será un desafío aún mayor: en la próxima ronda se enfrentará a Daniil Medvedev, número 7 del mundo y campeón de Cincinnati en 2019. Trungelliti, que este año también debutó en la Copa Davis con Argentina frente a Corea del Sur, buscará extender su semana soñada y dar otro batacazo en uno de los torneos más importantes del calendario.
El santiagueño vuelve a demostrar que, cuando se trata de perseguir un objetivo, nunca es tarde para seguir soñando.