La helada dejó a los olivos de San Juan al borde: lo que se viene en 2027 preocupa a los productores
La helada pegó fuerte en los olivos de San Juan y los productores ya saben que la próxima campaña no será igual: la merma se va a sentir en el bolsillo de toda la cadena, y hay un factor climático que puede empeorar las cuentas.
Las heladas tardías de principios de septiembre golpearon de lleno al sector olivícola sanjuanino y las consecuencias se van a sentir recién en 2027. La merma en la producción se estima entre el 30 y el 35%, según confirmó Daniel Fernández, presidente de la Cámara Olivícola de San Juan, tras el relevamiento que se hizo en los campos afectados.
El frío llegó en una etapa temprana del ciclo del cultivo y obligó a los productores a replantear las tareas previstas para los próximos meses. "A diferencia del sector vitivinícola, donde el impacto fue mayor, en el sector olivícola estimamos que ha impactado en un 30 a un 35% en la producción del 2027", explicó Fernández en diálogo con DIARIO DE CUYO.
Sarmiento y Pocito, los departamentos más golpeados
El daño no fue parejo en todas las fincas: dependió del diseño de las plantaciones, la pendiente y la altura de cada campo. El relevamiento de la Cámara Olivícola ubicó a Sarmiento y Pocito como los sectores con mayor cantidad de hectáreas dañadas.
Desde el Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación, que también está relevando los daños para brindar asistencia, informaron que recibieron denuncias por unas 4.000 hectáreas afectadas.
Según Fernández, una parte importante de los productores ya presentó la documentación correspondiente ante el Ministerio para dejar constancia de las pérdidas. "Estimamos que el 70% de los productores hicieron denuncia. Algunos no lo hacen porque no tienen el RUPA", señaló el titular de la entidad, en referencia al Registro Único de Productores Agropecuarios, requisito indispensable para acceder a las ayudas que dispuso el gobierno provincial.
Esa falta de presentaciones complica la precisión del relevamiento: sin el total de denuncias, cuesta establecer con exactitud la cantidad de hectáreas afectadas y la merma real en la producción.
Un alivio a medias: el frío llegó temprano
Uno de los puntos que rescató Fernández es que las heladas se produjeron en una etapa inicial del desarrollo del cultivo. Aunque el fenómeno generó complicaciones, esa circunstancia permite adaptar algunas labores y reducir el impacto sobre la producción futura.
"Como cosa positiva destacamos que nos agarró en una etapa temprana, gracias a Dios, pero es un evento que nos trajo una complicación en la producción", indicó el dirigente.
El sector sigue de cerca la evolución del clima, sobre todo por la posibilidad de que el fenómeno de El Niño influya en los próximos meses. El temor es que nuevos eventos profundicen las pérdidas ya estimadas. "Estamos atentos a lo que suceda con este fenómeno del Niño, para que ese 30% que hemos perdido no se incremente", sostuvo Fernández.
Menos conserva y menos aceite para 2027
Las consecuencias de la helada no se limitan a un solo segmento. Según Fernández, el daño alcanza tanto a la aceituna destinada a conserva como a la que se usa para elaborar aceite de oliva, dos rubros clave para la economía olivícola sanjuanina.
A la pérdida de producción se le suma otro dolor de cabeza: la caída del precio del aceite de oliva. Mientras en enero de este año el valor rondaba los $5.000, hoy se ubica cerca de los $3.400. A eso se agrega la expectativa de una buena campaña en España, uno de los principales actores del mercado internacional. Una mayor oferta desde ese país podría presionar aún más los precios y complicar el panorama para productores e industriales locales.
"Los productores primarios e industriales el año que viene van a tener un año desafiante en materia de buscar competitividad, eficiencia y poder sortear la situación", advirtió Fernández.
Con este escenario, el sector intenta recuperarse del impacto de las heladas y se mantiene en alerta ante lo que pueda generar El Niño en la provincia. Que la caída de la producción no se profundice dependerá, en buena medida, de lo que ocurra con el clima en los próximos meses.