La herramienta que detecta al alumno que está por dejar la escuela: el protocolo que activa la alerta
El sistema que promete detectar al alumno que está por dejar la escuela ya tiene protocolo: cinco pasos y una alerta que puede llegar hasta la casa del estudiante. El problema que revelan los números, adentro.
El Ministerio de Educación de Salta presentó el Sistema de Alertas Tempranas (SAT), una herramienta que cruza datos de la trayectoria escolar para anticipar qué alumnos están en riesgo de abandonar. Miguel Gutiérrez, director de Información Educativa de la cartera provincial, explicó cómo funciona el tablero, qué pasos debe seguir la escuela cuando se enciende la alarma y qué revelan las cifras de ausentismo y no promoción.
¿Qué es el SAT y cómo funciona?
"Es una herramienta que va a utilizar información sobre la trayectoria escolar de los alumnos para identificar de manera anticipada situaciones que podrían poner en riesgo la continuidad educativa, generando alertas", definió Gutiérrez. El objetivo, según el funcionario, es "prevenir e intervenir en la trayectoria escolar de los alumnos".
Los cinco pasos que debe seguir la escuela
Cuando el tablero marca a un estudiante en riesgo alto o medio de abandonar, el establecimiento tiene un protocolo con cinco pasos. El primero es registrar qué vinculación y contacto hubo con la familia. El segundo, la intensificación de la enseñanza: clases de apoyo, espacios de recuperación en contraturno, trabajo en grupos pequeños, tutorías docentes o reuniones para hacer seguimiento.
Luego se suma la intervención de los equipos de orientación educacional, con acciones directas de equipos ministeriales sobre los chicos. El cuarto paso es la estrategia de revinculación y, por último, la flexibilización de las trayectorias escolares. "Hoy trabajamos con los supervisores para terminar este tablero. Estas acciones son netamente provinciales y van a actuar sobre cada alumno que tenga riesgo de abandono", señaló Gutiérrez.
¿Cuántas faltas encienden la alarma?
Por normativa, 15 inasistencias activan la alerta, tras lo cual se inicia un proceso de reincorporación. Pero existe otro protocolo: si un chico falta tres días consecutivos, se genera una alerta para que la Policía o personal del establecimiento vaya a preguntar a los padres qué está pasando. "Es una acción directa con la familia para saber qué está pasando", subrayó.
El ausentismo es uno de los principales problemas del nivel secundario, aunque también golpea al primario después de la pandemia. "Tenemos mucha inasistencia", admitió el funcionario.
Las cifras que preocupan
Los porcentajes de ausentismo varían según la escuela: hay establecimientos con un 20 o un 30 %, y otros con números mucho más altos, con alumnos que siguen en estado regular. La decisión de desvincular o dejar libre al alumno queda a criterio del cuerpo directivo, según el análisis de cada caso. "No es una normativa taxativa que diga 'hasta cierta edad o cierta cantidad de inasistencias, el chico queda libre'. La idea es ayudarlo y acompañarlo", aclaró Gutiérrez, y recordó que las faltas pueden ser justificadas o injustificadas.
Las variables de riesgo que identificaron son la inasistencia y la no promoción. "De 24.000 chicos que no promueven un año, solamente 11.000 repiten. Perdemos casi 13.000 en un solo día, porque la última mesa examinadora es en los últimos días de febrero", detalló. A eso se suman la sobreedad y la inasistencia. "La no promoción es un problema que se viene acarreando", agregó.
Buena recepción entre directivos y supervisores
Según Gutiérrez, el SAT fue bien recibido porque les ahorra trabajo: "Muchas veces generan y cargan datos en distintas plataformas y no tienen una devolución, o tienen que calcular ellos mismos la tasa de repitencia, promoción y sobreedad". Y cerró: "Tienen datos, pero los tienen que transformar en información, y un dato se transforma en información cuando uno suma varios datos a la vez y saca una conclusión".