La herramienta que usa inteligencia artificial para medir el avance de la minería en San Juan
Santiago Azcona creó un reloj que usa IA para mostrar en qué etapa está cada proyecto minero de San Juan. La idea nació de una serie y ahora busca instalarse en un lugar público.
Saber en qué etapa se encuentra un proyecto minero suele ser un laberinto: exploración, estudios ambientales, factibilidad, producción y cierre son solo algunas de las instancias que atraviesa una mina a lo largo de su vida. Para ordenar ese rompecabezas nació el Reloj Minero San Juan, una iniciativa del ingeniero Santiago Azcona que, con ayuda de la inteligencia artificial, sintetiza datos públicos y los convierte en un reloj que marca la hora de cada proyecto.
La idea surgió de una inquietud personal. “Uno no termina de entender qué proyecto viene antes, y se me ocurrió pensar en un denominador común para todos, que fue un reloj que pudiera marcar la hora con relación a la construcción del proyecto o estado actual”, explicó Azcona, CEO de DAMS, una consultora de ingeniería civil, agrimensura y exploración minera.
Inspiración de cine
El concepto no nació en la minería, sino en el cine. Azcona tomó como referencia la serie Watchmen, donde un reloj marcaba qué tan cerca estaba la humanidad de una guerra nuclear. “De ahí viene la inspiración a los fines de difundir datos sobre minería”, señaló.
La herramienta, que lleva algunos meses de desarrollo, ya tiene una aplicación en la que se puede ver en vivo el reloj de cada proyecto, además de un perfil de Instagram donde se comparte la información que va arrojando cada uno.
Para determinar en qué instancia de las 24 horas se encuentra un proyecto, Azcona se apoya en publicaciones oficiales de las compañías mineras que operan en San Juan y en información pública disponible. Con la IA, esos datos se sintetizan y segmentan para establecer el criterio horario.
Este método le permitió también comparar información histórica y entender las dinámicas del mercado. “No solo cambian las empresas que operan los proyectos, sino las condiciones que van haciendo cambiar el horario del proyecto. Esos cambios son hitos en algunos casos, como la declaración de impacto ambiental o el estudio de prefactibilidad”, detalló.
¿Cómo funciona el reloj?
El reloj divide el desarrollo de un proyecto minero en dos grandes etapas. De las 00 a las 12 representa el recorrido desde el descubrimiento hasta el día previo al inicio de la producción, pasando por exploración, estudios ambientales, factibilidad, decisión de inversión y construcción del campamento. De las 12 a las 00 cubre la vida útil de la mina, desde que empieza a producir hasta su fin de ciclo.
La posición de cada proyecto en el reloj busca mostrar de forma sencilla en qué estadio se encuentra, dentro de un proceso que puede durar años. Por ejemplo, Azcona mencionó que Altar todavía no tiene estudio de prefactibilidad, mientras que Los Azules ya cuenta con uno de factibilidad, aunque ambos están en exploración avanzada. El reloj hace visible esa diferencia temporal.
La propuesta no está pensada solo para especialistas, sino para el público en general. “Cualquier persona puede tomar una mayor noción sobre el avance y desarrollo de la actividad minera”, remarcó.
¿Qué viene después?
Por ahora, el Reloj Minero San Juan vive en el mundo virtual, pero Azcona sueña con llevarlo a un soporte físico. Le gustaría instalar un tótem interactivo en un lugar icónico de la provincia, como el Centro Cívico. Y la idea podría ir más allá: “Capaz el día de mañana podamos tener un tótem que muestre cuántas mujeres están en tal proyecto, qué porcentaje de contratación local tiene otro. Datos relevantes para la población. Esa información con la era de la digitalización arrojará luz sobre los datos positivos de la minería”, reflexionó.
La herramienta se puede consultar en el sitio sanjuanminero/reloj-minero o a través del Instagram @reloj.minero. Su apuesta es transformar años de procesos, fechas y datos técnicos en una imagen que permita entender de un vistazo dónde está parado cada proyecto y qué camino le queda por recorrer.