La hidrovía mueve 500 contenedores por mes, pero el puerto que espera el bosque correntino sigue sin luz verde
La terminal de la Capital mueve entre 480 y 520 contenedores por mes, pero el límite no es la carga: es la frecuencia de buques. Mientras tanto, en el Nordeste hay un puerto con la exportación asegurada que sigue esperando una firma.
El puerto de la ciudad de Corrientes se consolidó como la terminal de mayor movimiento de carga de la provincia, con un promedio de 480 a 520 contenedores mensuales y tiempos de maniobra que se derrumbaron de 12 a 2,5 minutos. Sin embargo, el límite no está en la capacidad productiva: lo impone la frecuencia de buques que llegan al muelle.
Así lo describió el director de Puertos provincial, Adolfo Escobar Damus, quien señaló que la terminal fluvial capitalina funciona a pleno y dejó atrás la idea de que por sí sola podía abastecer toda la demanda del territorio.
Un cuello de botella que no es de carga
El volumen actual no representa el techo de la provincia, sino el ritmo al que ingresan las embarcaciones. En ese sentido, la mejora operativa es el dato más contundente: cada contenedor pasó de demandar 12 minutos de maniobra a solo 2,5, un registro que compite a nivel internacional.
Las autoridades provinciales proyectan un salto potencial superior al 400 por ciento en el volumen de carga si prospera la modificación de la Ley de Cabotaje (Decreto-Ley N° 19.492/44). La reforma habilitaría permisos temporarios para buques de bandera extranjera en rutas fluviales nacionales, con el objetivo de bajar costos logísticos y ampliar el flujo comercial.
Ituzaingó: la carga está, falta la habilitación
En el extremo Nordeste de Corrientes, el puerto de Ituzaingó espera desde hace años su habilitación oficial y puesta en marcha. A diferencia de otras terminales, tiene una ventaja que juega a su favor: la carga de exportación ya está garantizada desde el primer día de operaciones.
La industria forestal es la más interesada en que el nodo fluvial empiece a funcionar cuanto antes. Necesita reducir la dependencia del costoso transporte terrestre por camión y conectar su producción de madera con la Hidrovía Paraná-Paraguay y los mercados internacionales.
El desarrollo de Ituzaingó integra una red portuaria en la que cada terminal cumple un rol complementario. En ese esquema para el NEA también se aprobó un financiamiento de hasta 34 millones de dólares del Banco Centroamericano de Integración Económica para la primera etapa del puerto de Lavalle, que tendrá un muelle de 140 metros para barcazas.
Esa obra permitirá articular geográficamente la salida de la producción forestal y arrocera del Centro y Oeste correntino, y consolidar el sistema fluvial junto a las terminales de Corrientes e Ituzaingó.