La hija de Ramona Medina fue a la fiscalía y pidió algo puntual: "Necesito estos restos óseos"
Una reunión con el fiscal coordinador, un pedido que la familia repite desde febrero y una frase que Edith Medina le dijo a Nuevo Diario: "Necesito estos restos óseos". La causa por el femicidio de Ramona Medina sigue abierta y ahora apunta a algo más que el único detenido.
La hija de Ramona Emilia Medina volvió a poner el cuerpo en la causa que busca a los responsables del femicidio de su madre y esta vez llevó su reclamo directo a la fiscalía. Edith Medina se reunió este miércoles con el fiscal coordinador Juan Alende para exigir que no se frenen las medidas que todavía pueden aportar respuestas.
El encuentro no fue simbólico: la familia quiere que la búsqueda de los restos que aún no aparecieron continúe y que la investigación avance sobre otras posibles participaciones. "Necesito estos restos óseos para que mamá descanse en paz", le dijo Edith a Nuevo Diario para explicar el motivo de su pedido.
Qué se habló en la reunión con el fiscal
Según detalló Edith, durante la reunión también se abordó la coordinación de nuevas diligencias con los fiscales que intervienen en la causa en Las Termas de Río Hondo. La familia sostiene que todavía hay aspectos por esclarecer y reclama que el expediente no se limite al único detenido que tiene hoy.
"Necesito estos restos óseos para que mamá descanse en paz", repitió la mujer, que también manifestó su expectativa de que el avance de las medidas permita determinar si hubo otras personas involucradas en el crimen.
Un femicidio que conmocionó a Las Termas
Ramona Emilia Medina tenía 65 años cuando fue asesinada. Su cuerpo fue hallado en febrero, en inmediaciones del cementerio de Las Termas de Río Hondo, quemado y con mutilaciones. Esas condiciones hicieron que desde el arranque de la investigación quedaran restos sin localizar.
Por el caso permanece detenido e imputado Luis Ricardo "Chuky" Bustamante, quien recibió prisión preventiva en abril acusado por un homicidio agravado en contexto de violencia de género, es decir, un femicidio.
La familia de Ramona ya había reclamado públicamente que se profundizara la investigación y que se determinara si otras personas tuvieron participación en el hecho. En junio, sus hijas cuestionaron las demoras y pidieron nuevas medidas de prueba.
Ahora, el pedido de Edith vuelve a poner el foco en una de las cuestiones más dolorosas para la familia: encontrar todos los restos de Ramona para poder darle una sepultura completa y cerrar, al menos en parte, una historia marcada por el horror y la incertidumbre.