La hija volvió llorando a casa y su mamá fue a reclamar: lo que pasó después terminó con el boxeador detenido
Una nena volvió llorando de la casa de su papá y su mamá fue a reclamarle. La discusión terminó con la mujer en el piso, un boxeador detenido y una fiscal que ya anticipó qué puede pasar con el acusado. Lo que reveló la denunciante sobre los antecedentes deja en evidencia que no era la primera vez.
Un hombre de 41 años que se dedica al entrenamiento de boxeo fue detenido en Chaco tras la denuncia de su expareja por violencia de género. La mujer lo acusa de haberle pegado un puñetazo en la cara, arrojarle un hierro y sujetarla en el piso con una rodilla en el cuello.
Según el relato de la víctima, que está separada del acusado desde hace cuatro años y vive a unos 200 metros de su casa, todo empezó cuando la hija que tienen en común volvió llorando de la casa de su padre. La nena le contó que había ido a pedirle dinero para comprar algo en el kiosco y que él la había agredido.
“Él la zamarreó, le pegó, cosas que nunca hace, nunca la tocó”, declaró la denunciante a Diario Chaco.
El enfrentamiento y la denuncia
Ante esa situación, la mujer fue hasta la casa de su expareja para hablar. La conversación derivó en una discusión y, de acuerdo con la denuncia, el hombre le pidió que se retirara y le dio un golpe de puño en la cara.
“Él se da cuenta de que mi vista queda en rojo, en sangre, porque estábamos frente a frente”, relató la mujer, que aún debe someterse a estudios para determinar las consecuencias que sufrió en la visión.
Después, según el mismo relato, el acusado tomó un hierro que estaba sobre una mesa y se lo arrojó. Cuando ella intentó agarrarlo, el hombre —profesor de boxeo— se habría abalanzado sobre ella, la tiró al suelo y la inmovilizó.
“Se subió arriba de mí y me puso la rodilla en el cuello y me decía que suelte el hierro”, sostuvo la víctima.
Todo ocurrió delante de la hija de ambos, que al ver a su madre en el piso llamó a su tío para pedir ayuda. Ese mismo día, la mujer radicó la denuncia.
Imputación y medidas judiciales
El hombre fue detenido e imputado por la fiscal Gisela Oñuk por los delitos de amenazas y lesiones agravadas por el vínculo en concurso real. La fiscal ordenó distintas medidas de prueba y dispuso la incorporación de los certificados médicos del médico forense para establecer con precisión la gravedad de las lesiones.
Oñuk anticipó que la situación procesal del acusado “estaría encaminada a una prisión preventiva”, aunque aclaró que la imputación podría modificarse según los resultados de las medidas probatorias.
La denuncia también abrió otro capítulo sobre los antecedentes de la relación. La mujer aseguró que existen al menos dos denuncias previas vinculadas con su expareja. Una de ellas, según explicó, fue presentada por ella misma por un episodio de violencia de género ocurrido cuando todavía estaban juntos.