La hipótesis que apunta a las aves migratorias como vía de ingreso de la ameba a Fiambalá
La muerte del niño de 10 años por la ameba comecerebro en Fiambalá despertó alarma y reclamos de respuestas. Un especialista de la UNCA apuntó a las aves migratorias como posible vía de ingreso, pero advirtió que el análisis debe extenderse a otros ambientes similares. Qué se sabe hasta ahora.
Un especialista de la UNCA analizó las condiciones que habrían facilitado el desarrollo de la ameba Naegleria fowleri en las termas de Fiambalá y advirtió sobre la necesidad de investigar otros ambientes con características similares.
Tras la confirmación, el lunes pasado, de la muerte de un niño de 10 años por una ameba comecerebro en Fiambalá, se encendieron las alarmas ante un caso que no tendría antecedentes en la provincia. La situación motivó el análisis y muestreo en el complejo termal y en diferentes puntos de la jurisdicción tinogasteña para determinar la presencia o no de este organismo letal.
La hipótesis de las aves migratorias
Consultado por El Ancasti, Juan Barros, doctor en Biología y docente de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNCA, sostiene que una de las posibles causas de la llegada de la ameba Naegleria fowleri a Fiambalá fue a través de aves migratorias provenientes de países del Caribe o centroamericanos, donde su presencia es muy común, a diferencia de Catamarca y Argentina, donde es considerada exótica o invasora biológica.
Según las estimaciones de Barros, estas aves en sus desplazamientos anuales habrían actuado como transporte de esta ameba, que en forma de huevos se enquistan en su cuerpo para poder sobrevivir a situaciones ambientales adversas hasta que llegan a un lugar, muchas veces por casualidad, donde hay condiciones que les son favorables.
En este caso, y siguiendo con la hipótesis, una vez en contacto con el agua termal los organismos encontraron las condiciones necesarias y favorables para eclosionar, iniciar el desarrollo de su ciclo de vida, multiplicarse y permanecer en estas aguas que reúnen todas las características para facilitar ese proceso.
Extender el análisis a otros ambientes
El profesional, entendiendo que el estudio de las aguas se centralizó en las Termas de Fiambalá por un nexo epidemiológico, sugirió que los análisis se deben realizar en forma transversal e interdisciplinaria, entre profesionales de la salud, ambientales y biológicos, para lograr identificar posibles focos en otros lugares que tienen condiciones muy parecidas a las aguas termales de Fiambalá, es decir aguas cálidas, especialmente entre los 35 °C y 46 °C y con poco movimiento.
Preocupación y cautela
Si bien el Ministerio de Salud de la provincia informó días atrás que "hasta el momento no se identificaron otros casos y, de acuerdo con la evaluación epidemiológica actual, se trataría de un caso aislado", la preocupación y zozobra en la comunidad fiambalense se mantiene intacta.
En este sentido, la cartera sanitaria dará una conferencia de prensa donde brindará información sobre este caso y los pasos a seguir en la investigación epidemiológica.